Breeze fue abandonada a las pocas horas de nacer, ahora un amigo inesperado la ayuda cada día

Breeze, de una semana de edad, fue abandonada en el Parque Nacional Dartmoor el 24 de mayo. Cuando la encontraron sólo tenía unas pocas horas de vida. Hicieron una gran búsqueda en la zona para encontrar a la madre de Breeze, pero no pudo ser encontrada.

Los rescatistas cuidaron a Breeze llevándola al Santuario Mare and Foal en Devon, y le dieron un juguete mimoso para que se pueda acurrucar en ausencia de una madre. El oso gigante vive con Breeze en su establo y la joven yegua se acurruca en su pelaje para mayor comodidad.

Cuando los animales muy pequeños quedan huérfanos, casi siempre es necesario que algún humano intervenga para asegurar su supervivencia. Sin un cuidador, los animales recién nacidos son tan vulnerables como los bebés humanos.

Breeze se encontraba muy mal por deshidratación y agotamiento. Por suerte, Breeze fue capturada y ahora se está recuperando con la ayuda de unos cuantos animales y por su puesto de su oso de peluche.

Debido a que no tiene una madre para acurrucarse o que lo mantenga caliente durante la noche, a Breeze le gusta acurrucarse en su oso de peluche gigante.”

Si bien es desgarrador saber que Breeze no crecerá bajo el cuidado de su madre, las fotos con su oso de peluche pueden llegar a ser alentadoras, pues nunca le faltará su propio oso para que pueda acurrucarse.

“Breeze estaba muy mal cuando llegó con nosotros y necesitó mucha atención”.

“Ahora está mamando bien y alimentándose cada hora.”


“Pero aún no ha salido al bosque. Vamos a mantener mucha vigilancia y cuidar de él todo el día para asegurarnos de que hacemos todo lo posible para ayudarle en su crecimiento.”

“Todos confiamos en que Breeze seguirá creciendo fuerte”.

La directora ejecutiva de Sanctuary, Syra Bowden, dijo: “Lamentablemente, Little Breeze no tiene a su mamá cerca para hacerle compañía. Aunque sus cuidadores aquí en el santuario trabajan todo el día para cuidar de Breeze, no es exactamente lo mismo.”

Como resultado, siempre damos a nuestros huérfanos potros un juguete de peluche gigante como compañero. Son como bebés humanos y los osos les proporcionan seguridad.”

Cuando Breeze llegó al centro equino, su veterinario pasó tres horas a su lado y lo puso un goteo de solución salina, un catéter y le dio gotas de calostro, leche y medicamentos.

Ahora, tres años después, Breeze ha crecido, es una buena yegua adulta, pero eso no significa que haya renunciado a su oso de peluche favorito.

Daily Mail / One Green Planet / SWNS

Esta semana el Santuario Mare y Foal compartió una nueva foto de Breeze. Durante los últimos tres años ha dormido con Botones a su lado todas las noches, y todavía trae su oso con él cada vez que necesita consuelo.

A Breeze no le importa que ahora sea más grande que el oso Botones. No le importa que Botones no sea tan lujoso como solía ser. Breeze ama a Botones y nunca será demasiado viejo para ser su peluche preferido.

Este par hacen una pareja perfecta de amigos, es sorprendente que un oso le brinde esa seguridad, al menos ellos crecerán sanos y más seguros como lo ha hecho Breeze.

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