Conoce la historia de Kaavan, el elefante que después de 28 años sigue luchando por su libertad

Te presentamos la desgarradora historia de Kaavan, un elefante asiático de 32 años de edad que ha pasado toda su vida en un recinto sin techo en el Zoológico Murghazar en Islamabad, Pakistán, con sólo una choza destartalada de metal para darse sombra.

Pero afortunadamente las cosas empezaron a cambiar para Kaavan a partir de septiembre de 2015. Después de una protesta global, activistas por la lucha de la preservación animal finalmente ganaron la pelea para que nuestro buen amigo pudiera ser desencadenado y pudiera caminar alrededor de su recinto.

Pero los partidarios de Kaavan no se han detenido allí. Están luchando para trasladarlo a un santuario en Myanmar, en el que pueda estar alrededor de otros elefantes.

La mayor parte de su vida se ha encontrado encadenado, incapaz de moverse a más de unos cuantos pasos 


La situación de Kaavan pudo haber pasado desapercibida, pero dichosamente no fue así gracias a que una mujer llamada Samar Khan estaba visitando a su familia en Pakistán proveniente de los EE.UU. el verano pasado. Después de que Samar supo que el elefante había estado encadenado durante 28 años, sabía que tenía que hacer algo. Fue entonces cuando decidió ir a ver a Kaavan y escribir una petición para liberarlo.

“Sus piernas estaban encadenadas, pero aún así podía moverse en su recinto. Aunque eso no parecía importarle porque durante todo el tiempo que estuve ahí Kaavan no se movió. Lo único que movía era la cabeza, ya que la balanceaba de forma repetitiva de derecha e izquierda, un comportamiento conocido como “tejer”, que los elefantes adoptan en respuesta al estrés y la depresión”. Explicó Samar.

Hoy en día, la petición tiene más de 400.000 firmas 😀

Los voluntarios locales visitan a Kaavan con regularidad para ver cómo está y darle de comer alimentos saludables 🙂


Cuando ven que sus cuidadores lo encadenan, enardecen y demandan que lo desencadenen otra vez. Kaavan los reconoce y siempre se acerca a ellos como si les estuviera agradeciendo. Cuando los niños alimentan con plátanos a Kaavan, él los acepta y los toma con mucho cuidado de sus manos.

“Es muy inspirador ver que incluso después de todo el daño que ha sufrido, Kaavan todavía tiene tanto amor por dar al mundo,” expresó Samar.

En enero pasado, las discusiones sobre la posibilidad de trasladar a Kaavan al santuario tuvieron lugar entre las autoridades de Myanmar y las organizaciones de Pakistán, de acuerdo a la organización protectora de animales Four Paws, que ha estado ayudando a Samar y a su equipo a encontrar un lugar en el santuario de animales en Myanmar.

A pesar de lo duro que ha sido luchar por su libertad, Kaavan sigue demostrando que no se dará por vencido


Four Paws cree que todos los animales deben de ser tratados con respeto y dignidad. “Los elefantes son especialmente activos, criaturas muy inteligentes y sociables por lo que instar al Zoológico de Murghazar y a las autoridades paquistaníes a elevar el estándar de cuidado para Kaavan es imprescindible”.

“Tenemos mucho trabajo por hacer, pero es increíble cómo un sólo elefante ha ayudado a la nación a darse cuenta de la importancia del bienestar animal”

Samar y su equipo seguirán haciendo todo lo que esté en sus manos para lograr el traslado de Kaavan al santuario

The Dodo

Esperamos muy pronto tener las excelentes noticias sobre el traslado de Kaavan al santuario en donde podrá finalmente disfrutar de la libertad y rodearse de otros elefantes tan nobles y dulces como él.

¡Bravo por Samar y su equipo y por toda la gente que ha estado activamente apoyando la causa, es admirable el gran trabajo que han hecho! Estamos seguros que pronto nos sorprenderán con las buenas nuevas.

¡Comparte la historia de Kaavan con todos tus amigos y ayuda a que su causa tenga un final feliz! 🙂

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