Pensaban que no sobreviviría después de perder sus patas traseras, pero sucedió algo grandioso

Él era un gato que vivía en la calle, sobrevivía solo a las adversidades de ese entorno tan cruel, una vecina lo encontró terriblemente herido, aunque no se sabe qué es lo que le sucedió, se presume que posiblemente un coche lo atropellara o un tren.

Su nombre es Pooh, fue encontrado en una localidad de Bulgaria, ocasionalmente una mujer le dejaba comida en la calle. En uno de sus paseos ocasionales dio con él, pero su aspecto era preocupante, tenía realmente heridas graves y de inmediato lo llevó a una veterinaria en Sofía, capital de Bulgaria.

En la clínica veterinaria central fueron recibidos por el cirujano Vladislav Zlatinov. Al examinar a Pooh notó que tenía daños severos en tejidos blandos y heridas sumamente infectadas. Había que intervenirlo de inmediato.

Inicialmente el cirujano pensó que solo tenía dos opciones y ninguna de ellas era esperanzadora, la primera era amputar las patas traseras al inicio de las extremidades, y si eso no funcionaba, aplicaría la eutanasia para sacarlo de ese inconcebible dolor.

Sin embargo, había escuchado de un caso similar en el Reino Unido, donde el Doctor Noel Fitzpatrick realizó una cirugía de alto riesgo en un gato llamado Oscar, donde pudieron implantarle unas prótesis permanentes a las patitas del gato.  En la imagen puedes ver a Oscar, el resultado cambió para siempre su vida.

“Tenía la vaga idea de que esto se hace, pero sonaba imposible para nuestra práctica”, dijo Zlatinov. “Pero tenía que intentarlo.”

No fue para nada sencillo, Pooh tuvo que ser intervenido en varias oportunidades para poder salvar las partes superiores de sus patitas. Consiguieron las prótesis hechas a su medida, pero luego tuvieron que perforar el hueso de su tobillo para unirlas de manera permanente a las patas de Pooh.

“Lo está haciendo sorprendentemente bien hasta ahora”, dijo Zlatinov. “Pooh puede moverse libremente en superficies planas, caminar, correr, incluso dar pequeños saltos. Por ahora, él no puede hacer saltos más grandes Lo que es importante es que él ya no tiene dolor”.

“Quizás para algunos parezca un poco torpe, pero no así. Es un gato feliz, está un poco gordito” dijo Zlatinov. “Con el tiempo, él será capaz de moverse libremente … si pierde la grasa del vientre, por supuesto”.

Ahora Pooh está tan familiarizado con sus patitas nuevas que las trata como si siempre hubieran sido parte de él. “Él las ama y trata de mantenerlas limpias”, dijo Zlatinov.

“Estamos muy orgullosos de Pooh, le da esperanza a muchos otros pacientes”

Pooh fue llevado a un refugio local llamado Let´s Adopt Bulgaria, es sin duda un gato maravilloso que pronto tendrá un hogar donde reciba la atención que nunca ha tuvo y que siempre mereció.

clínica veterinaria central

Así como Pooh, hay muchos gatos que necesitan de nuestra ayuda, en especial aquellos que no tienen dueño. Deja comida y agua cerca de donde suelen estar los peluditos callejeros, llévalos a refugios o adóptalos, pero nunca dejes de ayudarlos y si alguna vez te encuentras con un animal herido, no lo dejes solo. Tú puedes darle una segunda oportunidad de vivir.

Incluso si has tenido un accidente y ha resultado herido un animal, ten el coraje de llevarlo al menos a un veterinario, si fueras tú el lastimado, seguro que alguien llamaría a la ambulancia y tratarían de ayudarte, los animales también merecen eso.

Comparte esta historia, que sea tu forma de apoyar a los peluditos que son atropellados o abandonados. Dales la oportunidad de tener una familia.

¿Te gustó?

Te recomendamos

Deja tu comentario

¿Te gustó el vídeo?
¡COMPÁRTELO!

¿Te gustan los animales?

Apóyanos en nuestra labor de difundir el respecto y amor hacia los animales con un me gusta. Ellos te lo agradecerán. ¡GRACIAS!