Este gatito es adoptado por un perro gigante y luego de dos años se vuelven inseparables

En nuestra historia de a continuación conoceremos a Tuukka, una pequeña gatita que fue abandonada en Texas, fue encontrada colgando de una rama cuando este buen samaritano la encontró y decidió llevarla a casa para cuidar de ella.

Taryn Choquette la llevó a casa y decidió criar a la pequeña gatita, la cual tenía apenas un mes de nacida cuando llegó a su nuevo hogar.

Ella se mostraba bastante tímida ante su nuevo entorno, se escondía de todos, incluyendo al otro inquilino de la casa: un Golden Retriever llamado Brady.

Tuukka estaba muy asustada por todo lo que la rodeaba, por lo que Choquette decidió brindarle una nueva habitación en donde podría descansar y relajarse mientras se adaptaba a todo y todos en su nuevo hogar.

Brady estaba interesado de inmediato porque ama a todas las criaturas grandes y pequeñas, y quiere ser el mejor amigo de cualquier persona, cualquier cosa que conozca”, dijo Choquette.

En la habitación de Tuukka había una puerta corrediza de cristal que la separaba de la habitación de al lado, Brady se sentaba justo frente a esta puerta esperando la oportunidad en la que Tuukka decidiera tomar un poco de confianza y acercarse a él.

Brady, en comparación a Tuukka, era gigante por lo que nuestra amiguita le tenía bastante miedo, pero Brady no se dio por vencido y esperó en ese lugar día tras día hasta que la oportunidad surgió y Tuukka decidió abandonar su temor y acercarse a Brady.

“Tomó alrededor de una semana para presentarlos, pero tan pronto como lo hicimos, fueron rápidos amigos”, cuenta Choquette. Tuukka le dio a Brady unos cuantos besos al conocerlo y el resto fue historia, ahora son más que inseparables.

Al ser Tuukka tan pequeña de edad y tamaño, tomó a Brady como su mamá; ella necesitaba una figura maternal en su vida y a Brady no le importó en absoluto prestarse para esto, definitivamente este perro hizo una gran diferencia en la vida de la gatita.

Brady estaba muy feliz con su nueva mejor amiga, este se comportó como un ejemplar hermano mayor y, apenas Tuukka empezó a crecer, él le enseñó sus trucos dentro de la casa.

Le enseñó a beber agua y cómo limpiar un plato de la forma canina.

La pequeña gatita inteligente aprendió rápido y hasta el día de hoy prefiere beber del gran tazón de agua de Brady, en lugar de sus propios tazones para gatos.

El vínculo creado entre estos dos animales es impresionante, Tuukka no soporta estar un solo día sin su mejor amigo Brady.

Si el perro se aleja de ella por un rato, cuando vuelve ella corre a abrazarlo como si hubieran pasado siglos.

La diversión en la casa es infinita, el amor que comparten el uno por el otro es magnífico. Tanto que Tuukka ha aprendido mucho de su compañero perro, ella se comporta como un perro y es el guardián de los pies de Brady.

Dos años después, su relación fue indestructible, son los mejores amigos de la historia y no pueden vivir sin estar juntos. Puedes seguir su increíble historia en su Instagram.

Lovemeow / Thedodo

La historia de Tuukka y Brady nos demuestra que nuestras diferencias no deben ser obstáculos para amar a los demás.

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