12 perritos con parálisis reciben una segunda oportunidad para volver a correr

Nepal es uno de los países donde lamentablemente los perros sufren más accidentes cada año en las avenidas. Después de quedar con problemas de parálisis, la mayoría de estos animales son abandonados. Por suerte, la fundación Sneha’s Care se encuentra dando apoyo a estos animales desde el 2014.

La mayoría de los perros con parálisis no son adoptados nunca y terminan pasando su vida en el refugio.

Por suerte, la vida de muchos de estos perritos cambió por completo cuando el personal del refugio contactó con una compañía escocesa que se especializa en crear sillas de rueda para animales. Bárbara es la fundadora de K9 Carts y su compañía hace hasta 3.500 sillas de rueda al año para animales. Cuando Hillary Kloetzli los contactó para darle una segunda oportunidad a un par de perritos que sufrían de parálisis no dudaron en aceptar:

“Cuando le pedí ayuda a Bárbara, estábamos pidiéndole una o dos sillas de ruedas. Pero ella emprendió la misión de asegurarse de que cada uno de nuestros perritos con parálisis pudieran obtener su propia silla”.

Bárbara pidió las medidas de cada uno de los perritos y comenzó a trabajar en sillas hechas a la medida para cada uno. Logró contactar con antiguos clientes y les contó sobre su proyecto para brindarle sillas de ruedas a estos perritos en Nepal; y todos ellos estuvieron de acuerdo en donar las viejas sillas que habían obtenido con su empresa.

“Creo que todos los que hicieron donaciones saben lo que es tener una mascota con parálisis y el gran cambio que estas sillas significan en la vida los perros: se vuelven más felices y activos”.

Además de aprovechar el material de antiguas sillas de ruedas, abrieron una página en GoFoundMe gracias a la cual pudieron recaudar más de 1.000 dólares para completar la construcción de las sillas de ruedas. A lo largo de todo el año, la empresa fue enviando las sillas de ruedas a los perros del refugio.

Cada semana, la fundación recibe cerca de tres perros golpeados por automóviles.

Happy, Seti, Kali y Siri fueron de los primeros perros en disfrutar la maravillosa sensación de poder volver a correr con la ayuda de las sillas. Las sillas encajaban de maravilla con cada perrito, y se puede ver en sus caras lo felices que se sienten con esta nueva oportunidad para moverse con mayor comodidad.

Bárbara asegura que ver la alegría de los perros es lo que la mueve a seguir en su trabajo:

“Probablemente nunca me retire porque amo lo que hago. Siempre es muy reconfortante ver a una mascota correr en su silla de ruedas por primera vez”.

Story Trender/The Sun

Cada silla de ruedas puede costar entre 100 y 600 dólares, pero gracias a Bárbara han podido recibir 12 sillas por mucho menos.

Ahora muchos de estos perritos podrán volver a vivir de una manera mucho más activa y feliz. Una vez que prueban la silla se les comienza a ver otra personalidad y se los ve llenos de vida.

Te invitamos a compartir esta maravillosa labor que ha logrado cambiar la vida de tantos perritos.

👇 NUESTRO VIDEO DEL DIA 👇

¿Te gustó?

Deja tu comentario

Te recomendamos

¿Te gustó el vídeo?
¡COMPÁRTELO!