La amenazaron con quitarle su hogar si no se deshacía de su “peligrosa” perrita pitbull

Una mascota significa amor verdadero y verte obligado a separarte de ella, es una las cosas más difíciles de hacer. Afortunadamente, un canino se reencontró con su familia y no dejó de temblar de la emoción.

Felicia Harrigton, en plena temporada navideña del 2017, hacía sus compras junto a un amigo en el centro comercial Nortpark, en Dallas, Estados Unidos. Caminando, notó un evento de perros en adopción por SPCA. Harrigton sólo pasó a dar un pequeño vistazo, estaba esperando un bebé y ya tenía un pequeño niño en casa de 5 años, no tenía tiempo para una mascota en ese momento.

Pero no todo es como uno lo planifica, en medio de la visita por el evento, se encontró con un hermoso canino, una Pit Bull hembra de 3 años, llamada Jojo. Fue amor a primera vista hacia la perrita con puntos negros por todo el cuerpo; Felicia supo en ese momento que tenía que llevarla a casa.

“Levanté la vista y sus ojos derritieron mi corazón. Yo simplemente me dije: ¡La quiero! Fue entonces cuando decidí que si Jojo estaba allí al día siguiente, la llevaría conmigo”, expresó Harrigton.

Y efectivamente fue así, Felicia pagó la tarifa de adopción, sin importar que fuera una de las más caras, todo con tal de llevar consigo a la amigable Jojo. Desde un principio, la perrita se comportó amorosa con el hijo de Harrigton, era un amor mutuo entre ellos. Jojo se comportaba en todo momento como la perrita ideal.

“Inmediatamente ella se acurrucó junto a mi hijo y mi hijo se enamoró de ella. Ella nunca hizo algún ruido, no ladraba ni gruñía”, comentó Felicia.

Jojo había pasado sus tres años de vida rebotando de un refugio a otro. Era madre de una camada de cachorros, los cuales ya habían sido adoptados y solo faltaba ella por encontrar una familia, hasta que Felicia la integró a su hogar. A pesar de todo lo que había vivido, demostraba felicidad en todo momento, nunca se comportaba agresivamente.

Todo era perfecto, hasta que empezaron a llegar quejas de parte de los vecinos de la familia Harrigton, alegando que la perrita era peligrosa y perjudicial para la comunidad solo por el hecho de ser una Pit Bull.

“Hubo un par de personas que dijeron que Jojo era un animal peligroso. Decían: ese Pit Bull es malo… Y no tenían ningún tipo de cuidado con sus comentarios. Simplemente vieron la cabeza del Pit Bull y eso convirtió al animal en malvada”, comentó Felicia.

Un mes y medio antes de vencerse el contrato de arrendamiento de la familia Harrigton, recibieron un correo del propietario, advirtiéndoles que si no se deshacían de la mascota, tendrían que desalojarlos en 24 horas. Felicia estaba en proceso de mudanza, proceso que empezaría en un mes, así que por el momento no podía dejar su vivienda.

Desesperada, contactó a varios conocidos, buscando quién podía hospedar a Jojo en su casa por un tiempo, pero no obtuvo respuestas positivas. Así que en ese momento sólo pensó en devolverlo temporalmente a la asociación, SPCA. Felicia solo buscaba dónde hospedar a Jojo, nunca pasó por su mente abandonarla de nuevo.

Al principio, la asociación estaba insegura, llegaron a pensar que podría ser una mentira para deshacerse del animal, pero Felicia les prometió que no era así. Al conseguir otro hogar regresarían por ella. En poco tiempo, SPCA ubicó a Jojo en un buen sitio, donde recibiría los cuidados adecuados. Jojo pasó dos semanas con la familia de acogida, esperando el regreso de sus dueños. Cuando la familia Harrigton obtuvo su nueva vivienda, volvieron directamente a SPCA, en busca de la tierna integrante de la familia.

En el vídeo publicado por la página de SPCA de Texas, Estados Unidos, podemos ver la hermosa reunión que tuvieron la familia junto a Jojo. En las imágenes se ve cómo Felicia derrama lágrimas de felicidad al reencontrarse con la perrita, su hijo salta por todos lados de la emoción y Jojo emocionada mueve su cola y tiembla de felicidad al estar de regreso con su familia.

A continuación puedes ver al completo el emotivo reencuentro:

“Definitivamente, se derramaron muchas lágrimas. Era una perrita feliz y le gustaban todas las personas, pero había una diferencia en la forma en que reaccionaba al ver a su familia. Para todos aquí fue una buena sensación mantener una familia unida”, comentó Madeline Yeaman, especialista en comunicación de la SPCA de Texas.

Los Harrigton se encuentran nuevamente unidos, y en espera del nuevo bebé. Tienen a la hermosa y tierna Jojo con ellos, durmiendo en sus camas e iluminando sus vidas. Están muy agradecidos con SPCA y con todos aquellos que ayudaron en el cuidado de Jojo.

SPCA

Personas como Felicia, son un gran ejemplo a seguir. Su amor a Jojo, pudo más que todo, ella nunca pensó en abandonar a su mascota  a pesar de la circunstancias. ¡Comparte la hermosa historia de Jojo con tus amigos!

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