Abuelito lleva como puede a un perro accidentado al veterinario, rogaba al cielo llegar a tiempo

El amor por los animales lo es todo, es el arma más poderosa con la que contamos los seres humanos. Cualquiera que tenga en su casa perro, gato o cualquier tipo de mascota, sabe del importante papel que juega el animal dentro del núcleo familiar; pero lo que seguramente no sabe es que de la relación del ser humano con los animales depende nuestra propia evolución como especie y que, sentimientos como la solidaridad y la empatía no serían los mismos sin ellos.

Algunas personas hacen lo que sea por estos seres. No hay nada que no sean capaces de sacrificar, incluso ponen en riesgo su propia integridad física con tal de ver a su mascota sana y feliz. Este es el caso de Nelson, un abuelito de 75 años que se encontró con un perrito de la calle a quien acababan de arrollar, lo subió a su vieja carretilla y lo condujo al centro de cuidados veterinarios más cercano suplicando por que el can no falleciera.

El ancianito no pudo ser indiferente al padecer del perrito

Con varios huesos rotos, el animal fue auxiliado por el gentil hombre quien lo levantó y llevó en su carreta por más de un kilómetro hasta el hospital. Al llegar, el fracturado perrito fue atendido por el doctor Erico Xaolin, quien curó cada una de las heridas del cachorrito, que luego sería bautizado como Chiquinho.

Chiquinho resultó con un serio daño en su vejiga y tuvo que ser operado de emergencia. A pesar de sus escasos ingresos, el hombre mayor se ofreció a pagar todos los gastos, gesto ante el cual Xaolin reaccionó conmovido compartiendo el caso en las redes sociales y logrando que miles de personas se ofrecieran a ayudar económicamente al perro.

“Gestos como el de este hombre no se ven todos los días. Fue capaz de negarse a comer con tal de poder correr con todos los gastos de la operación. Es un ser humano excepcional”, comentó el veterinario.

Antes de conocer a Nelson, el animal perteneció a un vecino del anciano, que al mudarse, decidió dejarlo en la calle en vez de encontrarle un nuevo hogar. Hoy, finalmente y tras esa dura intervención, Chiquinho y Nelson se reencontraron para nunca más volver a separarse, ya que ambos viven juntos como mascota y humano.

Si te enamoraste de un animalito dejado a su suerte, viste un cachorro enfermo en la calle, o te comenzó a seguir un perro con hambre, no importa si eres o no su dueño, tu deber es ayudarlo. Si te falta dinero, descuida, no te preocupes, siempre encontrarás a alguien de buen corazón que esté dispuesto a darte una mano.

Si no puedes tenerlo contigo, no lo des en adopción a cualquier persona. Si un perro o gato que ayudaste termina en un hogar donde no es bien alimentado o sufre de malos tratos, ¿de qué sirve? Búscale una nueva familia que lo quiera y que lo cuide con amor, pero nunca jamás lo rechaces o lo olvides.

Comparte esta hermosa historia de nobleza, solidaridad y genuino amor por los animales con tus familiares y amigos.

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