Acaban con la vida de un oso negro después de que lo cebaran para poder tomarse fotos

En días pasados fuimos testigos de una lamentable noticia que ha enlutado al mundo de la fauna silvestre y la conservación ambiental a nivel mundial.

Desafortunadamente, un oso negro fue dado de baja por un grupo de personas que mantenían cebado al animal con alimentos, con la intención de acercarse a él para fotografiarlo.

El ejemplar conocido como Huckleberry, frecuentaba la zona en busca de bayas y frutos secos para luego ser escoltado por los miembros de The North Shore Black Bear Society, de Vancouver, Canadá, quienes se mantenían rastreando y estudiando al plantígrado, haciéndole ir y venir del bosque cada vez que lo deseaban.

Pero, desafortunadamente, algunos residentes empezaron a alimentarlo irresponsablemente para tomarle fotografías. Lo que no sabían es que, sin quererlo, estaban envenenando poco a poco al animal, acostumbrándolo a la comida humana, algo que The North Shore Black Bear Society describió como una “verdadera sentencia de muerte”.

Huckleberry

Y así fue. Después de que llegaron más informes de que el oso comía este tipo de alimentos, Huckleberry fue sedado y trasladado por oficiales de conservación, para posteriormente ser sacrificado. La triste noticia fue compartida por la organización proambientalista el pasado 6 de agosto.

“Huckleberry, nuestro viaje juntos comenzó el 2 de julio. Estabas comiendo sobras de un carrito orgánico; el recinto había quedado abierto. A pesar de que estaba comiendo, era muy fácil seguir adelante. Te acompañamos de regreso al bosque y esperamos volver a verte en los senderos”, se lee en la primera parte de la sentida publicación.

Su nombre fue escogido luego de que fuese visto por última vez comiendo alimentos naturales, y no las tentadoras ofrendas que le dejaban los visitantes. A partir de ese momento el osito fue conocido como el pequeño Huckleberry.

Para cuando el peludo fue contactado, se le encontró rodeado por una multitud de personas ávidas de tomar fotos y videos del animal comiendo restos orgánicos. Cuando acabó de comer, se alejó tranquilamente y esa fue la última vez que se le vio.

Huckleberry una vida más terminada gracias a la irresponsabilidad humana

“Comenzaron a llegar informes de que encontraste recompensas fáciles de los carros de basura y orgánicos, Huckleberry. La gente admitió que te permitieron hacer eso en un video y se negaron a alejarte de allí… una sentencia de muerte. Si tan solo la gente hubiera usado una voz firme contigo, hubieras escuchado”, termina el triste mensaje.

El hecho es que, si bien Huckleberry estaba feliz de coexistir con los humanos, estos definitivamente no estaban listos para coexistir con él. Un ejemplo clásico de por qué se le implora a las personas reiteradamente que no alimenten a los osos.

El problema es que el animal se acostumbra a que le den de comer y eso puede provocar que, en el futuro, el oso se vuelva más agresivo cuando se encuentre a alguien que no lo haga y le ataque.

Además, alimentar a los osos puede provocarles enfermedades, dado que no están acostumbrados a los alimentos que comemos las personas.

Como hemos visto en esta historia, aunque las personas puedan tener buenas intenciones, ni los osos ni otros animales salvajes deben ser alimentados. ¡Compártelo para crear conciencia!

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