Estremecedor – Tras un accidente de tráfico hallaron los cuerpos de 72 perros sacrificados

Un accidente de tráfico fue lo que llevó a la policía a descubrir la escena dantesca de un crimen, nunca imaginaron que el vehículo involucrado llevaba un cargamento con 72 perros que acababan de sacrificar.

Norman Ranon, jefe de la policía local, explica que la camioneta “pick-up” fue interceptada después de haber golpeado otro vehículo en horas de la mañana, el hecho ocurrió en la intersección de la carretera Aguinaldo High-way con Daang Hari Road en la ciudad de Imus, capital de la provincia Cavite, Filipinas. Antes de que acudieran los oficiales, el conductor había emprendido la huida.

Allí la policía se encontraría con algo inesperado, al proceder con la inspección en la parte de atrás de la camioneta vieron un cargamento de perros cruelmente asesinados. Sus cuerpos yacían apilados cubiertos con una pesada lona, aparentemente destinados para el comercio de carne en Manila, Filipinas.

Es algo terrible, estos animales parecían haber sido sacrificados anoche, ya que la carne todavía estaba fresca”, comentó Ranon en una entrevista a la prensa.

Los oficiales se sorprendieron cuando destaparon el compartimento de carga de la camioneta descubriendo 72 perros muertos, dijo.

Una triste y dolorosa escena que expone todo el sufrimiento que han debido soportar estos seres inocentes.

Los perros eran transportados en una camioneta pick-up con placa RFG 527, registrada en la ciudad de Baler en la provincia de Aurora. Sin embargo, descubrieron otra placa en el interior del vehículo con una matrícula distinta (ZGM 395), registrada en la ciudad de La Trinidad en la provincia de Benguet. Hasta el momento, las investigaciones identificaron al conductor como Perry Baybay. Desde este lamentable suceso las autoridades han estado tratando activamente de localizar al responsable.

El alcalde Emmanuel Maliksi declaró a los medios que el gobierno de la ciudad de Imus condena el comercio ilegal de carne de perros.

Nos aseguraremos que los autores sean castigados por la ley y se tomen medidas para abordar este asunto ilegal del comercio de carne de perro”, expresó.

A estos animales les habían sacado las entrañas y quemado su piel, lo que significaba que ya estaban preparados para la venta después del sacrificio, dijo Heidi Caguioa, directora del Programa de la Fundación Animal Kingdom.

Fueron entregados en la oficina veterinaria de la ciudad, donde se encargaron de la disposición adecuada de los cadáveres de todos los perros sacrificados.

Según la ley, el comercio de carne de perro es ilegal. La ley promulgada por la nación en 1998, junto con la Ley de Bienestar Animal (Ley de la República No. 8485) prohíbe matar perros para comida y la venta de su carne.

Aquellos que incurran en este comercio podrían enfrentar sanciones con multas superiores a 19 euros y un mínimo de seis meses de prisión. La ley anti-rabia (RA 9482), aprobada en 2007, impone penas más severas, con multas mínimas de 100 euros por cada perro y no menos de un año de cárcel por este delito.

Desdichadamente, a pesar de todas las reformas, todavía es necesario insistir en establecer los mecanismos para que se cumplan las leyes contra el comercio de carne de perros en aquellos lugares donde esta industria continúa prosperando. Educar a las comunidades sobre el riesgo que representa para la salud humana y por el bienestar de los animales es una tarea crucial.

De la misma forma que son importantes las leyes que nos rigen, es necesario que prevalezca la equidad en la justicia que se les otorga a los animales que están bajo el dominio del hombre, porque merecen el respeto a la vida por encima de cualquier costumbre o cultura.

Según la organización Animal Welfare International cada año en Filipinas, miles de perros son sacrificados por su carne. El comercio de la carne de perro se centra en la ciudad de Baguio, en la provincia de Benguet, en el norte de la isla de Luzón. Históricamente, esto se remonta a la celebración de rituales y afectaba a un pequeño número de perros, pero que ha ido aumentando por motivos comerciales más que por arraigo cultural.

Vemos con preocupación que tanto perros callejeros como los de casa son arrebatados y transportados en condiciones estresantes y de extrema crueldad, privados de alimento y agua, en un viaje de hasta seis horas a la provincia de Benguet. Tienen que soportar un dolor inimaginable con sus patas atadas a la espalda y el hocico cerrado con latas de acero. Más de la mitad muere antes de llegar al lugar destinado para su sacrificio. Es algo que no tiene importancia para los comerciantes que igual los procesan con los vivos.

La organización AWI describe en su sitio web que a puertas cerradas “los perros son salvajemente golpeados, se les corta la garganta, se le quema la piel con una antorcha y se despedazan sus cuerpos”.

Es inconcebible que se produzcan estas prácticas bárbaras que más allá de cualquier creencia, es un acto despreciable e inhumano.

News.abs-cbn / Facebook

Estas vidas no pudieron ser salvadas, pero podemos compartir la nota para recriminar estas muertes con la esperanza de no apagar las voces que claman justicia por cada uno de estos seres. Por un mundo de compasión y respeto hacia todos los animales.

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