Alguien descubre a una perrita callejera demacrada y muerta de sed, sus ojos suplicaban ayuda

Los perritos callejeros son pequeños seres que tienen que padecer a diario la indiferencia de las personas, intentar sobrevivir en un mundo que parece cada vez más deshumanizado sin darle prioridad a lo que realmente importa.

Mila es una de esas perritas que tuvo una vida muy difícil, no contaba con una caricia de consuelo ni mucho menos con las necesidades básicas como agua y comida. Algo que estaba matando lentamente a la indefensa perrita.

La perrita estaba muy enferma y triste.

Mila fue rescatada de un campo de almendros mientras intentaba buscar algo que saciara su sed, estaba tan demacrada y desnutrida que el agua se había convertido no solo en algo vital sino en su mayor preocupación.

Fue rescatada de una zona donde el agua es escasa, por lo que posiblemente de no haber sido rescatada a tiempo hubiera sufrido un trágico final.

El pelaje de la perrita era rústico y seco.

Cuando sus rescatistas la encontraron no solo les impactó el lamentable estado de salud, Mila tenía la mirada más triste que te puedas imaginar, algo que rompió el corazón de quienes intentaban ayudarla.

La dulce perrita fue trasladada a Viktor Larkhill donde recibió toda la atención médica que necesitaba. Fue necesario darle algunas vitaminas y una dieta a base de carbohidratos para ayudarla a ganar peso.

En tres meses ya Mila lucía completamente diferente.

La dulce perrita estaba tan feliz que todos los días movía la cola a sus rescatistas como forma de agradecimiento. Su actitud y fuerza para enfrentar su terrible situación hizo que todos los voluntarios la llenaran de amor incondicional.

La transformación de Mila agita el corazón de alegría de todos los que han seguido de cerca su recuperación.

Ahora la mirada de Mila desborda ternura y felicidad.

Por suerte, una familia se enteró de la historia de la dulce perrita y se ofrecieron a adoptarla, Viktor realizó un largo viaje para llevar a Mila donde su nueva familia y comenzara una nueva vida con seres que la amaran por sobre todas las cosas.

Su nueva familia rápidamente se enamoró de Mila, la casa era tan grande que la perrita corrió de emoción como descubriendo su nuevo lugar de aventuras.

Mila ahora vive en Galicia.

La transformación de Mila no pudo ser mejor, no solo tiene una nueva familia sino un nuevo amigo peludo con que el afortunadamente creó un hermoso vínculo y ahora son inseparables.

La perrita luchó por mucho tiempo sola, ha llegado el momento de disfrutar los placeres de la vida al lado de una familia que está dispuesta a darle lo mejor. Gracias a todos los que hicieron posible esta transformación, los amantes de animales del mundo admiramos tan hermoso gesto.

Comparte la nota en tus redes y motívate hacer la diferencia. Ayuda a un perrito callejero y ofrécele una segunda oportunidad cargada de infinito amor.

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