Alimenta cada día a un grupo de perros callejeros y una perrita le suplica más ayuda

Mohd Ridhuan es uno de esos seres apasionados de los animalitos que no tolera verlos sufrir, sobre todo si están en condiciones de calle. Por eso, cada vez que puede siempre está dispuesto a ayudarlos y mimarlos para hacerlos sentir que son tan importantes como cualquier otro ser vivo.

Recientemente se topó con un grupo de perritos callejeros mientras compartía con unos amigos, sabía que estaban hambrientos por lo que decidió entrar en acción y ofrecerles ayuda.

Ridhuan estaba en una playa en Johor Bahru, Malasia.

El joven con total cautela se les acercó para evitar que salieran corriendo, pero sorprendentemente fue recibido con agitados movimientos de colas y saltos de alegría que terminaron por conquistar el corazón de Ridhhuan.

Con toda la intención de seguir ayudándolos, este amante de los perritos continuó yendo a la playa para alimentar a la pequeña manada que parecían reconocerlo desde lejos y cada vez lo recibían con mayor emoción.

Una perrita insistía en llamar especialmente su atención.

El grupo estaba conformado por 4 perritos, todos seres llenos de luz y energía que se habían convertido en el principal motivo para que el joven visitara la playa a diario para alimentarlos y darles todo el amor que necesitaban.

Si bien todos los peluditos recibían con gran entusiasmo a su nuevo y gran amigo, había una perrita que actuaba de manera especial cada vez que veía al joven que sin saberlo se había convertido en ese héroe sin capa que el mundo necesita.

La perrita llamada Sally quería más que visitas diarias a la playa de su nuevo amigo, quería acompañarlo por siempre.

Llena de audacia y con una mirada que transmitía el más puro amor, Sally robaba la atención de este joven de alma bondadosa. Un día cuando Ridhuan no pudo ir a la playa, la hermosa perrita llegó hasta su trabajo, el joven aún no comprende cómo logró hacerlo, fue quizá movida por su amor que llegó hasta la puerta de la tienda.

Desde entonces, se ha negado a irse y ha adoptado la tienda como su hogar. Ahora comparte mucho tiempo con su nueva persona favorita.

Sally no solo es una perrita muy obediente sino que tiene mucho amor para dar.

Sin embargo, cuando Ridhuan termina su turno Sally lo mira con tristeza, lamentablemente en la residencia del joven no le permiten mascotas por lo que cada día debe dejar a la dulce Sally en la tienda.

Ridhuan comenta:

“Ella siempre pone una cara triste cada vez que voy a casa. Ella es amorosa, alegre y protectora. Le digo:’Si no estoy, ve al restaurante y no juegues en la carretera. Ella me escucha o duerme en la tienda esperándome’”.

Righuan está buscando un hogar amoroso para la dulce Sally, preferiblemente cerca de su trabajo, su mayor sueño es poder ofrecerle una vida mejor.

Deseamos que pronto se haga realidad. Dos seres que se aman tanto tienen derecho a compartir juntos.

Este joven se ha convertido en el verdadero ángel guardián de perritos que creían que lo habían perdido todo. Comparte esta historia en tus redes para motivar a más personas de prestar ayuda a los peluditos de la calle.

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