Cachorro que sólo esperaba su final, todavía tenía fuerzas para mirar agradecido a su salvador

Esta es la historia de Joon, un adorable perrito que a su corta edad ha superado la más grande de las adversidades, tuvo que soportar tratos injustos por parte de su antiguo dueño quien le produjo una lesión en la cabeza y lo dejó a su suerte en un vertedero como si se tratara de un mueble viejo.

Afortunadamente, fue visto a tiempo por un grupo de activistas que visitan regularmente la zona para poder rescatar a cuantos perritos puedan.

El perrito estaba acurrucado y temblando de dolor.

Cuando vieron a Joon el corazón de sus rescatistas se quebró, su estado de salud era muy delicado, parecía estar luchando entre la vida y la muerte, finalmente, uno de los rescatistas trató de moverlo y se convirtió en el ángel que el perrito estaba esperando.

Al moverlo, el peludito no pudo evitar quejarse se dolor, por lo que tuvieron que examinarlo brevemente en el lugar para comprobar sus signos vitales.

En el lugar del rescate le tomaron la temperatura e intentaron estabilizar sus signos vitales.

Aunque el perrito estaba débil, pudo identificar que el hombre sólo quería ayudarlo, por lo que intentaba mover su cabeza en forma de agradecimiento, pero esto sólo le causaba más dolor.

Rápidamente lo trasladaron a la clínica veterinaria, oficialmente el personal médico le indicó a su rescatista que el estado de salud del perrito era extremadamente delicado.

En la clínica le pusieron una vía intravenosa y controlaron su temperatura corporal.

Tras realizarle varios exámenes comprobaron que tenía una hemorragia interna, su oído también sangraba constantemente por la herida en la cabeza, y aún ignoraban si el golpe le dejaría algunas secuelas.

Totalmente cansado y con la mirada perdida el perrito se dejaba atender, necesitaba dormir, poder descansar y recuperar fuerza.

Joon estuvo varios días en observación, finalmente logró mover su colita en forma de agradecimiento.

Su temperatura corporal era muy baja, por lo que necesitó de una almohadilla térmica, los días siguientes comía muy poco e intentaba levantar la cabeza, pero todo esfuerzo era en vano.

Todo el personal estaba preocupado, a pesar de los exámenes y constante atención era incierto si el perrito lograría sobrevivir. Finalmente, sus síntomas comenzaron a mejorar y su ángel guardián fue a la clínica a visitarlo.

El perrito rescatado ha tenido una increíble recuperación, ahora está feliz y saludable como se merece.

Increíblemente, el perrito lo reconoció y respondió tiernamente a todas las caricias. Joon se acurrucó dulcemente en los brazos de su salvador, quien lo mecía como si se tratara de un pequeño bebé.

La conmovedora escena robó la atención de todos los testigos quienes estaban aún más emocionados de su recuperación.

Amar a los perritos hasta la locura es la forma más sensata de amar.

Si bien el personal confiaba en su recuperación, no sabían si el perrito sufriría algún daño cerebral. Pero sorprendentemente, Joon actuó con normalidad y pudo caminar y jugar como cualquier otro perrito.

Este hermoso perrito ahora tiene una vida por delante. Infinitas gracias a todos los que participaron para salvarlo.

Esta historia nos recuerda que aún hay muchos perritos que necesitan defensores que luchen por ellos. Alcemos la voz por un mundo de devoción por los animales. ¡Comparte!

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