Un diminuto canguro huérfano se roba el corazón de sus rescatistas al dar sus primeros pasos

Los canguros son animales muy hermosos que llaman la atención por su fuerza, su adaptabilidad a los humanos y por la forma en que las madres cuidan de sus pequeños al nacer y hasta que están listos para enfrentarse al mundo solos. Ellas los llevan en una bolsa externa que se encuentra a la altura de su vientre, donde los mantienen en un ambiente con una temperatura agradable y en un entorno suave.

Lamentablemente, cuando un canguro bebé pierde a su madre, no sabe enfrentar al mundo por sí solo y puede morir.

Pero existen lugares como The Kangaroo Sanctuary Alice Springs, donde se dedican a rescatar y cumplir el rol de madres con los pequeños huérfanos como el pequeño Bradley.

Bradley es un pequeñito canguro que llegó al santuario siendo tan diminuto, que no podía salir de la bolsa de tela que hicieron para simular el vientre de su madre.

Necesitaba de alguien que lo enseñara a comer y caminar por su cuenta y tenían a la persona perfecta para eso.

Chris Barnes, un exboxeador muy conocido en Australia que se ha destacado en la labor de apoyar y fomentar el cuidado de animales silvestres. Barnes se convirtió en la “madre de crianza” de Bradley y poco a poco comenzaron a ver su evolución. Pasó de estar siembre en su bolsa de tela a asomarse e incluso tomar el sol con otros canguros bebés.

Los canguros necesitan pasar muchas horas acurrucándose con personas u otros canguros y recibir un poco de sol cada mañana.

Después él comenzó a ser un poco más independiente a la hora de comer, si bien necesitaba ser alimentado por Barnes, ya buscaba con su boca su biberón, además fue ganando algunos gramos hasta llegar al peso saludable.

Hasta que finalmente el pequeño Bradley dio sus primeros pasos y dejaron registrado el momento.

Se puede ver en un video cómo Barnes lo llama hacia un pasillo con su bolsa en las manos, él se agacha levemente y entra en escena un tímido Bradley dando pequeños saltos, que para ser los primeros, parecen estar bastante bien. El cangurito se acerca a su cuidador, quien le da la mano y finalmente le ofrece la bolsa, donde no duda ni un segundo en entrar.

Bradley, a pesar de haber llegado muy pequeño, lo está haciendo muy bien y sabemos que lo logrará.

Facebook / ElComercio

La meta de todos los santuarios es lograr que los canguros logren obtener las herramientas que necesitan para desenvolverse por sí solos, de esta manera puedan lograr ser independientes y relacionarse con otros canguros, de ser posible serán liberados a su hábitat natural; de lo contrario llevarán una vida plena al aire libre, pero en un lugar controlado para que no tengan que enfrentarse a peligros reales, como el santuario.

No olvides compartir esta hermosa historia y apoyar a personas que entregan su tiempo en salvar a pequeños animales de la muerte, como Bradley.

👇 NUESTRO VIDEO DEL DIA 👇

¿Te gustó?

Deja tu comentario

Te recomendamos

¿Te gustó el vídeo?
¡COMPÁRTELO!