«Comencé a decirle que me mostrara a sus bebés, y que apostaba que eran muy bonitos”

En un mundo ideal todos los animalitos domésticos tendrían hogares permanentes, sin embargo, la realidad es mucho más fuerte y nos pone diferentes escenarios para recordarnos que nos falta aún mucho por hacer, sobre todo sensibilizarnos ante lo que pueden padecer los animalitos abandonados.

Esta es la historia de una pequeña familia de mininos que de la manera más tierna lograron tener un final feliz.

La gatita salía a buscar comida para poder alimentar a sus crías.

Shea Prior fue la mujer que desde hace meses llevaba observando a una hermosa gata sin hogar que deambula por el patio de su casa.

La gatita algo esquiva y desconfiada no entablaba contacto con Prior, pero ella estaba decidida a ganarse su confianza, después de varias semanas logró entablar una hermosa relación.

Estaba un poco delgada, afortunadamente no tenía ninguna lesión.

Tras alimentarla por varios y luego acariciarla notó que la dulce gatita estaba produciendo leche, lo que significaba que no estaba sola.

Sus crías se encontraban en algún lugar sin poder recibir la atención que necesitaban.

Con mucho amor y comida la gatita aceptó la ayuda de Prior.

Prior estaba tan emocionada de poder ayudar a una gatita que al mismo tiempo de darse cuenta que no estaba sola no pudo dejar de preocuparse, también quería ayudar a sus pequeños gatitos, pero desconocía el lugar donde se encontraban.

Una pequeña camada de cinco gatitos recibió la ayuda que necesitaban.

Decidida a encontrarlos buscó por todas partes, alrededor de su patio, en los rincones de la casa pero no pudo encontrar a ningún gatito.

Con la esperanza de poder hallarlos le preguntó a la gata dónde podían estar. Al respecto Prior comenta:

«Comencé a decirle que me mostrara a sus bebés, y que apostaba que eran muy bonitos”.

Para su sorpresa, al día siguiente mientras se encontraba regando las plantas, vio que la gatita salía corriendo a su dirección, pero estaba vez no estaba sola. La estaba guiando al lugar donde tenía sus crías.

«Ella vino corriendo hacia mí y me frotó la pierna mientras hacía su pequeño sonido de croar. Me llevó a mi cobertizo, miré y vi un par de pequeñas bolas de pelusa mirándome. Se dejó caer de lado y comenzó a llamarlos para que salieran a verme”.

La gatita había confiado tanto en Prior que sabía que ella ayudaría a sus crías, al principio los pequeños peluditos estaban un poco asustados pero después de unos minutos fueron saliendo uno por uno.

«Uno de los pequeños era súper valiente, se me acercó con su pequeña cola puntiaguda levantada en el aire y me dejó acariciarlo. Finalmente, después de unos 10 o 15 minutos, todos se me acercaron, me dejaron abrazarlos y acariciarlos”.

La pequeña familia de mininos sabía que estaban en buenas manos y dejaron que Prior los llevara dentro de su casa para cuidarlos.

No pasó mucho tiempo para que la amable mujer les encontrara un hogar permanente a cada gatito, solo es cuestión de tiempo para que tengan la edad suficiente y sean entregados a su nuevos hogares.

Prior decidió adoptar a la mamá gata.

Prior está muy agradecida con la valiente gatita por haber confiado en ella y permitirle cuidar a sus bebés. Gracias a su hermoso gesto una familia de gatitos crecerá bajo la protección de un hogar y al amor infinito de personas que le darán lo mejor.

Si todos nos sensibilizamos ante el sufrimiento de los animalitos más vulnerables podemos lograr grandes cambios. Hacer la diferencia depende de nosotros. ¡Comparte!

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