Con solo 300 gramos suplica una sola oportunidad tras ser llevada por su dueño a sacrificar

Hay criaturas que apenas tocan este mundo parecen estar expuestas al sufrimiento, pero la buena acción de algunas personas puede generar un cambio radical en cualquier historia. Este es el caso de una gatita que sobrevivió al cruel destino que cobijó a sus demás hermanitos que murieron al nacer, y ahora luce una transformación increíble.

La felina fue dejada por su dueño en manos de un veterinario para que la durmiera.

Un acto completamente inconcebible pero real, el dueño de esta gata acudió a una clínica para que la pusieran a dormir. Según relató el hombre, la gata bebé era la única sobreviviente de una camada pero el sujeto no tenía ninguna intención de conservarla.

La pobre estaba débil y nerviosa.

Con escasas semanas de vida, la criatura no sólo sufrió el rechazo sino la negligencia. La gatita estaba infestada de pulgas y pesaba apenas 300 gr. También sufría una deformación en sus huesos, por lo que su salud era bastante delicada y ese sería el motivo por el cual el sujeto pedía que la durmieran.

Por fortuna, el veterinario hizo caso omiso a su petición y una enfermera se encargó de la gatita.

Este hecho ocurrió en Brisbane, Australia, y cuando la organización de rescate local Best Friends Felines supo del caso, no dudó en acudir al lugar para rescatar a la gatita. A la pequeña la bautizaron como Lulu.

“Lulu estaba plagada de pulgas, cargada de anquilostomas, totalmente demacrada y casi calva, ya que los bebés estaban tan hambrientos que se comían la piel unos a otros para tratar de nutrirse y sustentarlos”, comentó Kiki, una voluntaria de Best Friends Felines.

Aunque acudieron a su rescate, los voluntarios de BFF sabían que el estado de la gatita era crítico y las posibilidades de sobrevivir resultaban escasas. Sin embargo, ellos harían todo lo posible por sacarla adelante.

“Era pequeña, pero poderosa, con tantas ganas de luchar por su vida. Lulu fue una de esas gatitas que capturan tu corazón instantáneamente, no solo por su condición, sino porque tiene la personalidad más grande, audazmente segura y súper extrovertida”, declaró Kiki.

Rodeada del amor y los cuidados necesarios, Lulu logró superar la batalla por su vida. Sus cuidadores estuvieron muy pendientes de ella y de forma especial durante las primeras semanas que pasó en el refugio.

Ahora su transformación es conmovedora.

Aunque aún le queda un largo camino por recorrer, la vida de Lulu ha cambiado por completo.

Además de las personas que la han apoyado, la pequeña encontró a un dueño amoroso que está dispuesto a llenar el resto de sus días de luz y mucho amor. Se trata de Reece, quien rebautizó a la pequeña como Ciri y se encarga de consentirla y ayudarla a superar todo su pasado.

Alguien la había condenado a morir pero el bien logró vencer toda la maldad. Comparte la historia de esta gatita y agradece a la fundación y todos los que hicieron algo por ayudarla en su transformación.