Desconcierta a los pasajeros del metro al viajar con un débil cisne de 8 kilos que necesitaba ayuda

Es maravilloso que existan personas que sean amantes de los animales y que se preocupen especialmente por los más vulnerables y necesitados. Y Ariel Cordova-Rojas Córdova-Rojas exgerente de cuidado de animales del Wild Bird Fund es uno de esos ángeles en la tierra.

Ariel estaba cerca de cumplir 30 años y decidió celebrarlo haciendo una actividad especial compartiendo con lo que más le gusta: con la naturaleza. Ariel decidió ir en bicicleta al refugio de Vida Silvestre Jamaica Bay para observar las aves.

El plan inicial de Ariel era disfrutar de la naturaleza y de las aves desde una distancia respetuosa, pero terminó teniendo una experiencia que jamás pasó por su mente.

Cuando Ariel llegó al refugio de inmediato se dio cuenta que uno de los cisnes estaba muy callado en el suelo y separado del resto, todo indicaba que estaba pasando algo extraño.

«Algo en el animal no parecía estar bien y no podía dejarlo allí», dijo Ariel.

Sin dejar pasar más tiempo Ariel se acercó al cisne y confirmó que el pobre animal no podía levantarse.

Cuando el cisne de 8 kilos intentó arrastrarse con sus alas, Ariel no lo pensó y de inmediato lo recogió y lo llevó casi 2 kilómetros hasta la entrada del parque.

El amable desconocido los llevó al metro donde se encontraron con el personal del Wild Bird Fund para trasladarlos en automóvil el resto del camino hasta la clínica.

Los veterinarios descubrieron que el cisne, quien fue apodado como Bae, estaba sufriendo una infección y envenenamiento por plomo.

Ariel se convirtió en el ángel de este cisne que estaba muy enfermo. 

Ya en la clínica, Bae estuvo a salvo y empezó a recuperarse rápidamente e incluso hizo una bella amistad.

Afortunadamente Ariel lo encontró justo a tiempo.

“Recién salido de su período de cuarentena y autorizado para hacer ejercicio en la piscina llamó a otro cisne mientras nadaba”, dijo Ariel.

Bae y su nueva amiga se hicieron compañía en el proceso de recuperación.

“Cuando lo traje por primera vez no podía pararse, estaba atáxico, letárgico, delgado y callado. Ahora sacude las plumas de la cola tras notar que recibe muestras de cariño», agregó Ariel.

Para Ariel su cumpleaños número 30 ha sido el mejor de todos porque tuvo la oportunidad de salvar una vida.

Si quieres ayudar a otras aves enfermas y lesionadas puedes hacer una donación al Wild Bird Fund.

Celebramos que Bae, el hermoso cisne se esté recuperando y tenga una nueva oportunidad de vida gracias al gesto de amor que tuvo Ariel. ¡Comparte su bella historia!