Desesperada perrita aborda a unos hombres y los guía hasta su cachorrito bañado en alquitrán

Una de las causas por las cuales los animales resultan seres indefensos ante la maldad de los humanos, es el hecho de no poder hablar. Si estas criaturas manejaran nuestro mismo lenguaje seguramente más de un abusador se contendría, ante la posibilidad de ser denunciados. Pese a esto, hay animalitos que hacen de todo para hacerse entender y más si algún peligro asecha a quienes ellos aman.

Precisamente esto hizo una madre perruna que guió a unos hombres para que la ayudaran a salvar a su pequeño cachorro.

El pobre estaba ahogándose en alquitrán.

Esta historia de amor materno y solidaridad nos lleva al pueblo de Namtsy, en Rusia, lugar en el que los hermanos Vasily y Boris Krymkov fueron sorprendidos por una perrita que intentaba darles un mensaje.

La desesperada madre los abordó en la calle y comenzó a llorarles y dar vueltas alrededor de ellos.

Aunque ladraba, la intención del can no era atacarlos y eso lo entendieron muy bien los hermanos. La peluda se veía asustada como si quisiera comunicarles algo, así que ellos decidieron dejarse guiar por el animal.

La perra corrió, mientras los Vasily y Boris la perseguían.

Las sospechas de los hermanos resultaron verdaderas, la perrita necesitaba ayuda y sin darse cuenta los llevó hasta su cachorrito atrapado en un pegajoso charco de alquitrán.

El indefenso peludo parecía una estatua viviente, pues no había un espacio en su cuerpo que no estuviese embadurnado del óleo.

Su estado era verdaderamente penoso.

El alquitrán es una sustancia tóxica, así que el perrito corría un riesgo mortal. Si esto llegaba hasta sus pulmones podía causarle la muerte o tener consecuencias a largo plazo como un cáncer pulmonar.

Frente a tal realidad los hombres debían actuar rápido.

Ese encuentro fue desgarrador y el propio Boris lo confesó a un periódico local.

“El cachorro se empapó en alquitrán, era como una momia viviente con el betún cubriendo cada parte de su pelo hasta la piel. Ni siquiera podía llorar y gemía suavemente de vez en cuando”, dijo el señor Krymkov.

Los hermanos tomaron al cachorro y lo liberaron del pozo pero además debían comenzar con su limpieza. Al principio utilizaron diésel y después jabón pero, como no era una tarea sencilla, debieron repetir el procedimiento tres veces.

Mientras que Vasily y Boris atendían al chico, la mamita esperaba inquieta a un lado. La perrita no atacó a los hombres en ningún momento pues sabía que solo lo estaban ayudando.

Todo el esfuerzo valió la pena al ver al pequeño liberado de esa pesadilla.

La operación limpieza duro poco más de tres horas pero los hermanos no se dieron por vencidos hasta que vieron al can liberado.

En comparación a como lo hallaron, el cambio fue notorio. Sin embargo, es necesario esperar que el pelaje crezca para ir quitando el alquitrán que aún se encuentra pegado en algunas zonas del cuerpo.

Al parecer el perro duró dos días en el pozo, antes de ser rescatado.

Los Krymkov saben que el trabajo no está del todo terminado, así que muy amablemente se están encargando del cuidado de esta familia. Los dos hombres quedaron conmovidos por el caso y por ese instinto materno que demostró la perrita.

Esta perrita sí que demostró ser una madre abnegada e inteligente, capaz de hacer todo por sus crías. Comparte esta historia y aconséjales a tus amigos no hacerse los sordos ante un gesto como este.