Finalmente el gato con deformidades en su rostro recibe la ayuda que tanto necesitaba para vivir

A mediados del pasado mes de junio, un rescatador de animales de Los Ángeles fue contactado para informarle sobre un gatito que necesitaba ayuda.

El pequeño felino tenía tres meses pero su tamaño era el de un gato de 5 semanas. Tenía una infección leve de las vías respiratorias superiores, una hernia umbilical, su nariz y boca estaban desalineadas, lo que le daba una cara de Picasso.

Pinocho tiene una malformación en la mandíbula que lo hace parecer un gatito pintado por Picasso

Friends for Life Rescue Network se enteró de su difícil situación e inmediatamente se ofreció a llevarlo. El gatito nació con un defecto congénito que causó la desalineación de su mandíbula.

Llegó al refugio deshidratado, desnutrido y cubierto de pulgas. El pequeño era solo piel y huesos y tenía mucho sueño. Estaba extremadamente hambriento y consumió dos latas de comida que era una tonelada para su pequeño cuerpo.

Enfermo y lleno de pulgas, este chiquitín no se rindió a pesar de las adversidades

Con abundante comida nutritiva, descanso de calidad y cuidado adecuado, el gatito llamado Pinocho se animó y comenzó a caminar.

Tan pronto como se sintió mejor, se puso de pie, queriendo atención y cariños. Rápidamente se convirtió en un chiquitín amoroso.

Pinocho, un gatito con un rostro muy especial, que llegó para demostrar que estaba dispuesto a luchar

Cada vez que Pinocho ve a sus cuidadores en la habitación, llama su atención con sus patas y trata de hablar en sus lindos maullidos silenciosos.

Una vez que se le hace un poco de cariño en la oreja, enciende su motor ronroneante y rueda sobre su espalda, tratando de que le froten el vientre.

Ama jugar y esta es una buena muestra de que ha superado sus limitaciones

Pinocho continúa avanzando cada día. Es muy activo y quiere jugar con cualquier cosa que se mueva, su personalidad está brillando y con mucho esfuerzo y amor logró superar los momentos más difíciles.

El gatito será visto por un especialista dental y un especialista neurológico para asegurarse de que reciba toda la atención médica que necesita.

Además de amar los juegos, Pinocho siempre tiene una actitud dispuesta cuando se trata de dar o recibir afecto

Al pequeño valiente le encanta estar rodeado de personas y no le importan las visitas al veterinario.

Ahora que el gatito ha recuperado su energía, está constantemente divirtiéndose y amando todos sus juguetes nuevos. El dulce gatito pide atención cada vez que pasa alguien, extiende la mano con la pata y le indica a sus humanos que es hora de algunas caricias y de acurrucarse.

Pinocho nos demuestra que la dulzura y el amor de una mascota no se mide en su apariencia, comparte la historia de este dulce luchador.

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