El emotivo reencuentro entre una reconocida ministra y su «Osito» tras días de no poderse ver

Si algo caracteriza a los perros es que son animalitos fieles que no tienen el menor reparo en demostrar afecto a sus humanos. Esa es una de las tantas razones que han hecho que todos los consideren los mejores amigos del hombre, y la ministra de Desarrollo Local de El Salvador puede dar fe de ello.

María Ofelia Navarrete, quien es mejor conocida como María Chichilco, fue militante del Frente Farabundo Martí en los años setenta, cuando se erigió como lideresa campesina en Arcato, Chalatenango, dirigiendo allí un partido político.

Siempre ha sido una mujer luchadora, y casi diez años después se unió a las fuerzas insurgentes de su país, para combatir a los gobiernos militares de ese entonces.

Fue diputada, y viceministra de Gobernación en la Presidencia de Mauricio Funes. El partido FMLN, el cual fundó, militó y dirigió, terminó sacándola de su cuadro político.

Y a partir de junio de este año, fue nombrada por el actual presidente, Nayib Bukele, como ministra de Desarrollo Local.

Las múltiples ocupaciones públicas inherentes a su nuevo cargo exigen mucha entrega y cumplimiento de compromisos por parte de la ministra, quien frecuentemente tiene que ausentarse de su casa ubicada en el centro de Arcatao, donde vive con su esposo, y su fiel y amantísimo perro, al que ella llama cariñosamente “Osito”.

Son 262 municipios del país que necesitan de su atención, y por lo tanto su presencia es requerida en ellos.

En uno de esos tantos compromisos institucionales, Maria Chichilco se despidió de sus dos compañeros: su esposo y “Osito”.

Cuando la mujer llegó de vuelta a casa fue recibida con una conmovedora y emotiva bienvenida por parte de su fiel amigo canino. La ministra compartió en su cuenta de Twitter un hermoso vídeo donde se ve a su feliz mascota desesperado de la alegría por ver a su humana de nuevo.

El perrito demostraba todo el amor que sentía en ese momento, y ella igualmente reflejaba todo el cariño que profesa a esa tierna criatura.

«Tenía tiempo de no ver a mi Osito, es mi perro y así me recibió cuando llegué a casa», decía muy contenta la mujer.

Osito tuvo cuidado de que la fuerza de su amor no hiciera caer a su humana

Osito, tan pronto vio que su mamá se acercaba con su comitiva, salió corriendo, saltando hacia ella para poder llevarla de besos. La mujer correspondió su cariño y su rostro se iluminó con una sonrisa, reflejo de la dicha que siente al saberse querida por un ser tan fascinante.

Los comentarios de los internautas no se hicieron esperar, muchos escribían emotivos comentarios sobre el hermoso encuentro.

“Qué bello gesto, los animales son inteligentes saben quienes los aman”, dijo una enternecida usuaria.

Los animales con sus acciones nos enseñan cada día a ser mejores personas, el amor que entregan a sus humanos es incondicional, sincero y no obedece a ningún interés, por eso merecen lo mejor de nosotros.

Comparte esta hermosa historia con tus amigos y dale mucho amor a tu mascota. ¡Su fidelidad y entrega, no tienen precio!

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