Elefanta rescatada sale de su hábitat pare reunirse con el hombre que la crió

Sunyei es una valiente elefanta que fue rescatada en medio de la naturaleza africana cuando solo tenía cerca de una semana de nacida, lamentablemente quedó huérfana tras la separación de su madre.

Si bien, una cría de elefante corre riesgo al quedar completamente sola, el destino de Sunyei cambió por completo al contar con los cuidados de personas maravillosas que la ayudaron a convertirse en una elefanta sana y fuerte.

Elefanta se reúne con el hombre que la cuidó cuando fue rescatada, regresó para presentarle a su cría.

elefanta

Sheldrick Wildlife Trust es una de las organizaciones pioneras en la conservación de la vida silvestre y hábitats naturales en África Oriental, ellos se hicieron responsable de Sunyei. Fue allí donde la elefanta conoció a Benjamin, un hombre que con su infinita bondad y amor por los animales cumple un increíble trabajo como cuidador de la guardería.

En cierta parte, cumple el rol de madre de elefantes huérfanos como Sunyei. Rob Branford, director ejecutivo de Sheldrick Wildlife Trust, comentó al respecto:

“Él organiza el cuidado y el bienestar de los huérfanos y, en última instancia, se asegura de que siempre estén felices y saludables”.

Sunyei logró superar su etapa como cría huérfana y convertirse en una elefanta feliz y saludable gracias a los cuidados de Benjamin, junto a él y otros cuidadores aprendió lo necesario para sobrevivir en su hábitat natural.

Sin embargo, Sunyei creó un vínculo especial con Benjamin, parecían estar conectados de alguna manera, han sido mejores amigos durante años.

En el 2009 estuvo lista para empezar su vida en libertad, en su hábitat natural, pese a que estaba rodeada de otros elefantes y comenzó una nueva vida, Sunyei nunca olvidó a quien hizo tanto por ella.

Sorprendentemente, después de casi dos décadas de su rescate decidió emerger de la naturaleza para visitar a su fiel amigo Benjamin, pero no regresó sola, trajo consigo a su propio bebé para que el hombre que la crío la pudiera conocerla.

Un emotivo acto que nos recuerda una vez más, lo inteligentes y nobles que son estos hermosos gigantes. Brandforf comentó:

“Si bien pudo haber pasado más de una década desde que Sunyei eligió regresar a la naturaleza, parece que nunca olvidó la amabilidad que se le mostró”.

La organización captó el emotivo momento en que Sunyei se reúne con su cuidador, a través de una publicación en su cuenta de Twitter se lee:

“Simplemente mágico. El cuidador principal Benjamin se encuentra con un elefante huérfano que ayudó a criar, ha regresado con éxito en la naturaleza, pero regresó para saludar”.

Tras el encuentro, todos en la organización han quedado realmente sorprendidos, han pasado poco más de 10 años desde que la elefanta regresó a su hábitat natural y 20 años desde que vio por primera vez al hombre que la cuidó en todo momento.

Pese a todos los años, Sunyei nunca olvidó a Benjamin con quien sin duda, tiene un hermoso vínculo.

“Que una elefanta completamente desarrollada y salvaje tuviera el deseo de presentar un nuevo bebé esa misma mañana a la familia humana que la crió, dice mucho sobre su inteligencia y su sentido de familia: no podemos pensar en otra razón más que ella. Regresó a un lugar seguro para mostrar su nuevo bebé a sus cuidadores, con quienes aún mantiene estrechos vínculos”, dijo Brandford.

Desde entonces, Sunyei ha regresado con bastante frecuencia a reunirse con su antiguo cuidador, quizá vea en Benjamin el mejor padre de acogida para su bebé.

Para los miembros de la organización es realmente satisfactorio ver regresar a Sunyei. Al respecto Bradford dijo:

“Aunque Sunyei ha crecido llamando a Benjamin y a nuestros cuidadores su familia, aun así, cualquier interacción que sus cuidadores disfruten con ella es siempre en sus términos. Eso es lo que hace que este momento sea tan especial, que ella eligió compartir este momento con Benjamin y confío en él para hacerlo”.

Gracias al trabajo de Benjamin y otros cuidadores muchos elefantes han logrado sobrevivir y hacer familia. A todos los que velan por el bienestar de nuestra fauna, infinitas gracias.