Elefante bebé rueda por el suelo de la risa tras pedirle a su hermano que le haga cosquillas

Existen pocas cosas tan adorables como un elefante bebé. Con sus enormes orejas lucen realmente irresistibles y caminan siempre tras los adultos de la manada luciendo como los más divertidos cachorros.

Para estos animales la vida en compañía de otros de su misma especie es muy importante. Es muy probable que pasen casi toda su vida acompañados de la manada que los vio nacer.

Recientemente, una fotógrafa capturó unas adorables imágenes que demuestran lo importante que es la familia para estos animales.

“Los elefantes aman mucho a su familia. Tienen una enorme paciencia y amabilidad que muestran con los miembros de su familia”, dijo Lee-Ann.

Lee-Ann Robertson es una fotógrafa que adora pasar tanto tiempo como sea posible al aire libre para capturar las maravillas de la naturaleza. En esta ocasión, decidió visitar el Parque de Elefantes Addo en Sudáfrica.

Este lugar funciona como un santuario en donde los elefantes pueden llevar una vida tranquila en su ambiente natural lejos de la amenaza de cualquier cazador. Después de todo, se encuentran en peligro de extinción y merecen ser protegidos. 

Cuando fue creado en 1931 era el hogar de los únicos 11 elefantes que quedaban en la zona. Actualmente, hay más de 450. Su trabajo es fundamental no solo para velar por la salud de los animales sino también para educar al mundo entero sobre la belleza de los elefantes. 

Lee-Ann no tardó en quedar conmovida con la bonita manera de relacionarse de los elefantes. Había escuchado que eran muy cariñosos entre ellos pero quedó boquiabierta al ver al más pequeño de la manada juguetear y hacer payasadas con su hermano mayor.

“Empezó a tocarlo juguetonamente con su trompa para pedirle que viniera a jugar”, explicó la fotógrafa.

Afortunadamente, contaba con su cámara para grabar este momento que ha dejado maravillados a todos en las redes. Había algo en la maravillosa energía de aquel elefante bebé que simplemente era capaz de dejar a cualquiera con una gran sonrisa. 

“Pensé que era adorable, como cualquier bebé. Estaba lleno de energía y buscaba a alguien con quien jugar”, dijo Lee-Ann sobre el hermoso momento.

El bebé elefante se tumbó bajo el suelo y su hermano mayor comenzó a realizarle divertidas cosquillas.

El pequeño rodaba por el suelo en una clara señal de que estaba disfrutando muchísimo de su sesión de juegos. Eran dos pequeños sin ninguna preocupación y decidieron tomarse un par de minutos para relajarse y jugar.

Más adelante, el elefante más grande se tumbó al suelo para seguir jugando con su hermanito y el bebé trepó sobre él tan rápido como pudo. Una relación de hermanos realmente hermosa.

“El bebé respondió. Se levantó y empezó a trepar sobre su hermano. Fue asombroso”, dijo la fotógrafa.

El trabajo de la fotógrafa ha ayudado a crear conciencia sobre lo especiales que son estos animales. No hay dudas de que en este parque llevan una vida feliz y necesitamos más lugares como este para salvar a tantos animales como sea posible.

Ojalá que todos los elefantes contaran con la misma posibilidad de llevar una vida feliz y segura rodeada de los suyos.