Encuentra a «Pulgarcita» durmiendo en su cama, la llena de tanto amor que ya no quiere marcharse

Christina y Michael nunca imaginaron que terminarían adoptando un animal tan peculiar como una ardilla que apareció como un regalo del destino.

Pero, una de las extrañas vueltas que da la vida los hizo darse cuenta de que una pequeña ardilla que había nacido nada menos que en la cama de su habitación, estaba destinada a convertirse en el nuevo miembro de su familia.

Cuando encontraron a la ardilla bebé durmiendo en su cama, Christina y Michael no sabían qué hacer.

cama

Un día, Michael regresó a su casa y se dio cuenta de que había algo muy extraño en su cama.

A primera vista podían parecer desechos, pero cuando se acercó descubrió que era un pequeño nido de ardilla construido con ramas, hojas y piñas de pino.

Una astuta ardilla había escogido ese lugar para convertirlo en el nido de sus dos bebés recién nacidas.

Parece ser que una construcción cercana que deforestó un solar obligó a la mamá ardilla a buscar un nuevo hogar.

Michael y Christina son grandes amantes de los animales, así que trataron de ayudar a las pequeñas a reunirse una vez más con su mamá.

Pero, la curiosa ardilla estaba muy decidida a que ese era el lugar para sus crías y no dejaba de traer ramas para reforzar cada día su nido.

Lamentablemente, llegó un día en que la mamá de las ardillas no regresó.

Las ardillas suelen hacer sus nidos en árboles huecos, pero si no consiguen uno pueden anidar en casi cualquier lugar.

Todo comenzó a ir en picada y poco después de la ausencia de su madre, una de las ardillas bebés falleció.

Un veterinario local se acercó para ver si todo se encontraba bien con la ardilla que quedaba viva y le explicó a Michael y a Christina que esta pequeña tenía muy pocas probabilidades de sobrevivir sin la compañía de su madre.

Necesitaba de alguien que la ayudara y acompañara durante sus primeros meses de vida.

La pareja y su ardilla viven en la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos.

Sin pensarlo más, Michael y Christina asumieron la tarea y le dieron el nombre de Thumbelina, que significa Pulgarcita en inglés.

La pequeña se convirtió en una ardilla muy particular y como nunca había logrado interactuar realmente con otras ardillas, parecía muy contenta en el mundo de los humanos.

“No sé qué es lo que ella cree que es, pero definitivamente no se cree una ardilla”, dijo Michael.

Thumbelina recibió los cuidados de sus padres, quienes constantemente le daban leche con un tetero.

Incluso después de haber comido su primera comida sólida, la pequeña ardilla no quería despegarse de su tetero de fórmula.

A diferencia de cualquier otra ardilla no le interesa correr, trepar ni saltar. Es muy tranquila: adora caminar y esperar sentada la llegada de sus nuevos padres.

Michael quería que Thumbelina interactuara con otras ardillas, pero simplemente no parecía interesada en lo absoluto, ya que no disfrutaba estar con ellas.

«Nunca hemos descartado la opción de liberarla en el mundo silvestre, pero por ahora no está lista», dijo su madre adoptiva.

Thumbelina es muy peculiar y no disfruta estar al aire libre, le molesta el frío; en cambio prefiere quedarse en casa comiendo sus manjares preferidos: aguacates y guisantes.

Ahora Thumbelina es toda una celebridad y cuenta con más de 200 mil seguidores en sus redes sociales.

Thumbelina ya tiene cinco años de edad y está completamente saludable.

Sin duda, esta dulce ardilla sabe agradecer con todo su amor el enorme trabajo que sus nuevos padres han hecho para lograr salvarla.

Cuando nos encontramos con una animal salvaje que necesita de nuestra ayuda la mejor opción siempre será ofrecerle nuestros cuidados y consultar con los especialistas.