Encuentran a dos osos polares bebés luchando por su vida tras sufrir el abandono de su madre

Dos indefensos osos polares bebés fueron hallados solitos sufriendo el abandono de su propia madre.

La escena causó conmoción por las circunstancias y el desenlace llega al alma. A veces, la naturaleza obra de una manera tan caprichosa, inentendible a la inteligencia humana, pero aun así sucede.

Tal como es el caso de estos dos cachorros de osos polares, que fueron dejados a su suerte por su progenitora simplemente porque eran los más débiles de la camada.

osos polares

Es una ley de vida del mundo salvaje, que aunque dura, hay que respetarla.

Afortunadamente, estos pequeños ejemplares lograron sobrevivir gracias a la atención y cuidado de las especialistas del zoológico de Gelendzhik, de Rusia, quienes decidieron darles otra oportunidad para vivir.

Desolados y débiles, los pequeñitos osos polares no podían entender por qué su mami los abandonó

Misteriosamente, para algunas especies, un cachorro débil es un animalito que presuntamente no podrá llegar con vida a su etapa adulta. Esta condición lo hace de alguna manera indeseable.

Con frecuencia, se conocen historias de madres de ciertos animales que por instinto hacen a un lado a los cachorros que por designios de la naturaleza, nacieron más débiles que el resto de sus hermanos.

Pareciera que es un acto cruel pero la naturaleza es sabia

Según las investigaciones y estudios, este comportamiento es instintivo, no existe otra causa que justifique esa conducta, no va por medio de la lógica o la razón.

Ahí radica la enorme diferencia con los actos de abandono a mansalva de las madres humanas, quienes dejan a su suerte a sus bebés sabiendo perfectamente que es un acto despiadado.

Por el contrario, las madres animales, simplemente responden a su instinto, pero si saben que vivirán, seguro harán esfuerzos extraordinarios por resguardar lo que más aman.

Por suerte, encontraron justo a tiempo la ayuda que tanto necesitaban

En estos casos, ángeles disfrazados de humanos con un gran amor por los animales hacen una gran diferencia en la vida de estos seres, que a pesar de ser rechazados por su madre y por el resto de la manada, merecen tener una oportunidad de conocer el amor y una vida feliz.

Así lo ha demostrado el abnegado personal veterinario del zoológico y Safari Park de Gelendzhik.

Las principales inspiradoras del proyecto de criar a los protagonistas de esta historia son las gemelas Anastasia y Olesya Sakhatskaya, ambas unas dedicadas empleadas del zoológico de Gelendzhik.

De inmediato, se prendieron del biberón y no querían soltarlo

Anastasia y Olesya asistieron de cerca al nacimiento de los dos cachorros, notando que después de un par de semanas, su madre, la osa de siete años llamada Seryozhka, los comenzó a ignorar dejándolos a un lado.

Afortunadamente, esta madre osa no hirió a los dos cachorros, y Anastasia y Olesya pudieron acercarse y rescatar a los pequeños.

La obra de amor y dedicación de estas hermanas ha conmovido a miles de corazones en las redes sociales.

“No hay casos anteriores de cría de osos polares rechazados por su madre en un zoológico ruso. Esta es la primera experiencia para nosotros. Mundialmente sólo ha existido unos cinco casos de osos polares criados desde su nacimiento en cautiverio. Espero que tengamos éxito”, dijo Yelena Milovidova, directora del zoológico de Gelendzhik.

Ahora los pequeños osos ya tienen un año de su nueva vida asistida

En medio de baños, teteros con leche tibia, masajes e incluso algunas manicuras para evitar algún accidente con los ojos de sus cuidadoras, estos dos hermanitos se van acostumbrando a su nueva vida.

Verlos crecer tan vigilados y llenos de amor, y al mismo tiempo, en un entorno lo más parecido a su hábitat natural, nos devuelve la esperanza.

Descubrieron que se trataba de un varón y una hembra, y después de una emotiva votación en redes sociales, eligieron sus nombres.

El osito se llama Mark

Y la niña recibió el nombre de Aurora

En este vídeo puedes ver cómo han crecido y lo hermosos que están:

 

La buena notica es que ahora se preparan para unirse a su madre, ahora como osos adultos y listos para la vida. Es una emotiva historia que nos demuestra que el amor puede hacer milagros.