Fracasó como perro de ganado, ve una ternerita discapacitada y corre a auxiliarla

Todo perro merece crecer bajo el calor de un hogar, con todas sus necesidades físicas y emocionales cubiertas. Pero también es cierto que algunos peludos nacen con una clara misión, y su trabajo se convierte en pieza clave para llevar a cabo tareas de suma importancia.

Tal es el caso de los perritos policías, perros de terapia y soporte emocional, bomberos, rastreadores, o los que trabajan en el campo como ovejeros, o protectores del ganado.

Pero el hermoso Bo resultó ser todo un fracaso como perro de ganado

perro

Se suponía que debía ser el nuevo perro para proteger el ganado de su dueño, Tim. Pero, cada vez que lo subían al camión caía enfermito. Y como si el destino estaría en contra de que le encomendaran tal misión, tuvo que resignarse a quedarse en la granja, junto al resto de animales.

Después de todo, era un perro tan dulce, con un temperamento especial, que pronto descubriría su verdadera vocación.

Había nacido en la granja una ternerita con una discapacidad, que causó que sus piernitas se arquearan y se metieran hacia adentro. 

Cuando la ternerita más necesitaba amor y protección, Bo corrió rápidamente para convertirse en su cuidador oficial

Llamaron a la ternerita Cupcake. Y el perrito Bo no dudó en aceptarla como su hermana. Su dueña, Genia Kay Meyer y su esposo Tim, que viven en Oklahoma, quedaron realmente sorprendidos y conmovidos al ver cómo su perro, si bien nunca sirvió para proteger al ganado, ahora era como un ángel para la linda Cupcake, de 5 semanas de nacida.

Bo comenzó a velar por la dulce becerra las 24 horas del día, al punto que, como era lógico, ambos amiguitos se volvieron totalmente inseparables.

Meyer supo que Cupcake necesitaría cuidados especiales, no sólo en su alimentación, sino sobre todo con desvelos y cariño. No tenía idea de todo lo que su perrito llegaría a hacer por su amiga, dándole la mayor lección de su vida.

La mujer comenzó a alimentar a Cupcake a través de un gran biberón. Cuando eso sucedió, Bo lamía toda la leche de su cara y la acicalaba como si fuera su bebé. Algunas veces, el hambriento perrito también suplicaba que le den a él un poco de la misma leche.

Sin embargo, poco después, el comprensivo perrito supo que Cupcake necesitaba el biberón mucho más que él, permitía que alimentaran a su amiga, y de hecho, vigilaba que se lo bebiera completito. Él ya tendría su comidita después.

A Bo y Cupcake les encanta abrazarse y jugar juntos, y Bo es infinitamente protector con Cupcake.

Desde que Meyer difundió las imágenes de Bo y Cupcake en las redes sociales, el mundo entero ha quedado prendado del vínculo tan tierno e insondable entre estos dos animalitos, que no hacen acepción alguna de color, tamaño o especie.

Se aman incondicionalmente y eso basta:

La mujer estuvo recaudando dinero para ver si podían someter a una cirugía a Cupcake, la idea era cortar sus tendones para que pudiera tener una vida mejor.

Mientras tanto, ella no podía dejar de grabar al par comiendo, jugando, lamiéndose, protegiéndose y acurrucándose juntos, como una clara muestra de su misión en este mundo: dejar un claro mensaje de amor y fraternidad inquebrantable.

Pero tristemente, cuando Cupcake llegó a su primer año de vida, sucedió algo devastador para todos. Su dueña comunicó la noticia de su inesperado fallecimiento a sus seguidores:

«Cupcake, ella era joven, pero poderosa. 1-mayo-2020 / 19-mayo-2021. Vivió su primer año durante el coronavirus. Mi corona chica que amaba las bananas».

Comentó que la noche anterior estuvo bien, pero a las 6:30 del día siguiente, ella ya se había marchado, cruzando el puente de arcoíris.

Además, relató que el pobre de Bo, como era de suponer, quedó bastante deprimido, y sólo pasaba acostado durante días. Por lo que decidió llevarlo a todos sus lugares favoritos, jugaba mucho con él, y comenzó a darle diez veces más amor que antes, porque lo estaba necesitando. Por suerte, 6 meses después de su partida, lo está llevando bastante bien.

Nos entristece que una amistad así de profunda haya sido interrumpida por el destino, pero del otro lado del arcoíris Cupcake seguro que es una criatura sumamente feliz. La historia de ambos es un verdadero legado de amor.