Fue encontrado sin pelo y al borde de la muerte… Pero ahora es un apuesto caballero

Los cambios de estilo sorprenden siempre; cuando una persona cambia su peinado y ropa, puede verse mucho mejor. Del mismo modo ocurre con nuestro aspecto físico debido a una enfermedad.

Si alguien se encuentra débil de salud, eso se reflejará en su apariencia. Pero apenas empiece a recuperarse, se verá y sentirá mejor. Tal cual pasa con los animales: un mal corte o una enfermedad los puede hacer lucir feos y mal, por lo que es importante cuidarlos y darles la atención requerida.

Dex es un perrito de apenas un año de edad que fue encontrado en las calles en enero. Se encontraba muy enfermo, el pequeño pug no lucía nada bien, solo pesaba 5 kilos y no tenía nada de pelo por lo que sus rescatistas decidieron atenderlo a la brevedad.

Cuando Dex fue llevado al centro médico Austin Animal, allí fue atendido de inmediato. Descubrieron que se encontraba mucho peor de lo que se imaginaban, el pobre perrito tenía una severa infección alrededor de toda su piel, esta era la razón por la que estaba completamente calvo.

Según los especialistas, el cachorro había estado padeciendo esta enfermedad al menos unos seis meses, lo que significaba la mitad de su edad sufriendo de este mal. Además de sus problemas de piel, existía la posibilidad de que se quedara ciego.

Tenía los ojos secos y ambos ojos estaban infectados”, dijo Corbin, fundador y director de Pug Rescue Austin. “Tenía úlceras cornéales dolorosas no solo por la falta de producción de lágrimas, sino también por la picazón constante y el roce de su rostro, lo que traumatizaba sus ojos”.

A pesar de lo mal que se encontraba, el equipo médico y su nueva madre adoptiva, dieron todo de sí para que el cachorro mejorara. Le administraron tratamiento y baños para calmar el dolor y la picazón en su piel; también lo desparasitaron. Su madre humana le aplicó 5 gotas en cada ojo cada dos horas para salvar su vista.

Al principio, temían que debido a lo asustado que se encontraba, no pudiera recuperarse; sin embargo, él los sorprendió a todos abriéndose y tomando confianza en su nueva familia. Poco a poco mostró su verdadera y brillante personalidad.

Legacki, su madre adoptiva, siguió la historia de Dex desde el principio y estuvo en primera fila para adoptar al perro. Cuando lo llevó a casa, al principio el cachorro se mostró tímido, pero pronto supo que se encontraba en casa, tomó confianza.

«Se ha vuelto muy dominante de una manera adorable”, dijo Legacki. “Es pequeño y es el más confiado y activo de nuestro paquete. Está muy orgulloso y sabe que tiene credibilidad callejera”.

The Dodo / Daily Mail

Dex es un cachorro muy feliz y se ha convertido en un pug muy guapo, su recuperación ha dado muchos frutos y tanto su piel como sus ojos están en perfecto estado. En su nuevo hogar es el rey y le encanta acurrucarse junto a su familia.

Todos merecemos una segunda oportunidad de vida y Dex es la muestra perfecta de ello. Comparte su inspiradora historia con tus amigos.

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