Se quedó afuera de su casa sin poder entrar, pero su inteligente gato supo que debía intervenir

Desafortunadamente, para algunas personas hay un concepto negativo con respecto a los gatos, considerándolos como mascotas perezosas y egoístas que descansan todo el día y solo prestan atención a sus dueños cuando quieren algo. Pero el caso de Boko deja entender que esto no es del todo cierto.

Todo comenzó cuando la estudiante Gabby Tropea se encontró accidentalmente bloqueada fuera de su casa por su hermana, y pensando en otra opción para entrar, se dirigió a la puerta trasera para ver si estaba abierta, pero se percató de que un trozo de madera fue encajado en ella para evitar que se abriera.

Este es Boko, el gatito de Gabby

Afortunadamente para Gabby, su gato Boko estaba dentro de la casa cerca de la puerta trasera que estaba bloqueada, y debido a que todos saben que los gatos no cuentan con pulgares opuestos, ella tuvo que recurrir a su creatividad e ingenio para probar otra táctica y así llamar la atención del gatito para que la ayudara a  entrar.

Boko quiere mucho a su dueña y nunca paran de jugar

Repetidamente, Gabby comenzó a golpear el vidrio de la puerta para llamar la atención de Boko hasta que el felino comenzó a observar a través del vidrio e intentaba atrapar la mano que estaba muy cerca del palo, al otro lado de la casa

Ella lleva a Boko a todos lados

Al hacerlo, Boko agarró el palo y lo sacó mientras ella lo alentaba, y así fue como el gatito de manera exitosa abrió la puerta, permitiéndole a Gabby entrar a la casa. Por esta gran hazaña, la estudiante decidió publicar el vídeo.

“¡Estoy orgullosa de compartir mi chico inteligente!”, escribió Gabby.

El video se volvió viral después de que ella lo compartió en línea, dónde ganó más de cinco millones de visitas y 500,000 «me gusta» casi al instante.

Gracias a su genuina amistad él logró la increíble hazaña

@gabbytropea

La publicación fue oportuna para que la estudiante explicara cómo había encontrado a Boko debajo de un banco en su universidad una noche y decidió adoptarlo, atendiéndolo para recuperar su salud. Ella en ese momento consideraba que no debía recoger ese gato callejero visiblemente enfermo, pero finalmente su bondad y buen corazón le permitió hacerlo.

Después de que Gabby invitó a Boko a su casa, él le devolvió el favor asegurándose de que ella realmente pudiera entrar.

Aquí puedes ver cómo Boko ayudó a su dueña

Esta historia nos demuestra que no debemos dudar de la inteligencia de los felinos como Boko, que desafió todos esos malos conceptos y demostró que son buenas mascotas que nos pueden ayudar en el momento más necesitado, con un humano guiándolo para conseguir su objetivo.

¡Te invitamos a compartir esta historia con otras personas para motivarlos a que no duden en tener un gato como mascota, los sorprenderán!

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