Un gato en silla de ruedas y un perro de 3 patas se ofrecen consuelo y ahora son inseparables

Un gato en silla de ruedas llamado Scooter y Falco, un perro de tres patas, forman un hermoso vínculo de amistad. Ellos son, bidireccionalmente, los mejores amigos que alguien quisiera tener.

Un gato que camina en silla de ruedas debido a una lesión en su columna, y un perrito de tres patas se convierten en los mejores amigos.

El gato y el perro tienen muchas cosas en común y se aman incondicionalmente

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A pesar de su condición, perro y gato han logrado acompañarse por años, convirtiéndose uno en el apoyo del otro y viceversa. Por desgracia, Scooter, de raza siamés, se lesionó gravemente la columna en un accidente.

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Le es imposible movilizar sus patitas traseras. Por otro lado, la historia de Falco no es menos traumática. Fue encontrado desolado en las calles, con una de sus extremidades vilmente cercenada.

Indudablemente, esta situación de ambos los ha hecho identificarse y se han hecho grandes amigos de por vida.

Los dos han tenido que transitar por muchas dificultades, pero, por fortuna, hoy comparten un hogar amoroso que les cobija.

Scooter y Falco se divierten juntos al lado de Rose Mary Millán y Roy. Ahora, la hermosa pareja de amigos disfruta de la vida con entera libertad. Aman ,el senderismo, la lucha libre y tomar la siesta juntos.

Realmente, da gusto verlos retozar y subir por las escarpadas montañas de Bolivia, país donde nació esta hermosa historia de amor y de hermandad entre diferentes especies. Rose los filma y comparte los videos en sus redes sociales.

No hace falta decir que el gato y su mejor amigo perro se han vuelto muy famosos en Internet. Ambos han logrado atraer a su historia a muchos corazones, enamorados de este vínculo tan maravilloso y ejemplar.

“Se llevan bien y les gusta salir juntos. Les encanta experimentar el aire libre y son muy dinámicos y aventureros”, dijo Rose Mary a un medio de comunicación local.

Pero, además, la mujer afirma que, si fuera por ellos, estarían enredados luchando durante todo el día. A pesar de sus discapacidades, ni el perro ni el gato descansan.

La mujer y su pareja decidieron adoptar a Falco gracias a un amigo. El allegado lo encontró deambulando solitario por las calles, clamando silenciosamente por ayuda. La herida en su pierna amputada corría el riesgo de infectarse.

“El veterinario dijo que la sutura en su herida era muy pobre. Por el aspecto de la herida, definitivamente no era profesional. Sin embargo, nunca sabremos con certeza qué fue lo que le sucedió”, añadió Rose.

Alguien sin experiencia lo trató y dejó en el cuerpo del perro heridas horribles. Sin embargo, esta vez, cayó en buenas manos. Un segundo veterinario logró intervenir a Falco con éxito y salvarle la vida.

Posteriormente, Rose Mary y su esposo quisieron brindarle un hogar de acogida a Falco, mientras le encontraban uno para siempre. Pero, como era de esperarse, ello no fue una tarea sencilla ni mucho menos.

En verdad, ambos tuvieron muchas dificultades para encontrar a una persona que estuviera dispuesta a adoptar a un perro de tres patas. Lamentablemente, la gente se decanta por adoptar a animalitos sanos.

Animalitos como estos demuestran que los límites no existen


En vista de la situación, Rose y su pareja acogieron sin más al hermoso perro en sus vidas. Hoy vive feliz al lado de sus hermanos adoptivos, el gato Scooter y Louis.

Sin embargo, Scooter fue el preferido de Falco desde el principio, y estableció una conexión especial con él. Ninguno de los dos tenía ayuda para movilizarse, pero, con el tiempo, obtuvieron la herramienta que tanto necesitaban.

A Falco le fue implantada una prótesis, con la cual realiza actividades diversas como cualquier perro normal. Salta como canguro, al igual que lo haría con tres patas.

Falco ahora es feliz y ama disfrutar de la vida junto a su inseparable amigo felino


Lo cierto es que, al final, nada es imposible para esta adorable pareja de mejores amigos. Disfrutan de la vida sin impedimentos y la exprimen al máximo. Son felices juntos, y devuelven esa felicidad a sus amantes cuidadores humanos.

A la hora de buscar compañía, no debemos fijarnos en la apariencia, sino en las emociones. La realidad es que los animalitos discapacitados terminan siendo los grandes olvidados.