Graban a una perrita durante horas en el columpio del patio trasero

Si hay algo que realmente es digno de contemplar es ver a un perrito en su esencia pura, jugando y siendo feliz sin importarle nada más que ser ellos mismos.

Es bien sabido que los perritos por naturaleza deben drenar toda esa energía que tienen, dependiendo de la raza y condiciones del peludito la actividad física variará.

Nuestra peludita vive en Canyon Lake- Texas.

Dar largos paseos, subir o bajar escaleras, correr por todos lados, jugar con otros perros o la clásica de jugar con una pelota en el parque son de las actividades favoritas de esos seres tan incondicionales que llegan a nuestra vida para demostrarnos el verdadero amor.

Junto a su hermanita, Tuna, llenan de infinita alegría a sus familiares.

Sin embargo, hay otros perritos que no necesitan de una invitación para jugar, encuentran la felicidad en las cosas sencillas y claramente solo quieren divertirse.

Te presentamos a Tuba, una adorable perrita que está conquistando las redes por su peculiar forma de pasar horas en el parque trasero de su casa.

Son dos bull terrier muy consentidas.

Tuba ama por sobre todas las cosas a su familia, junto a otra peludita llamada Tuna son las consentidas de las casa. Pero hay algo más que Tuba ama, no se trata de un juguete o una compañía especial, sino del columpio que tienen en su casa.

Esta adorable perrita descubrió toda la adrenalina y diversión que puede sentir en el columpio y desde entonces, no ha parado de jugar en él.

Afortunadamente, este par de peluditas tienen mucho espacio en la casa para que puedan correr libremente, también cuentan con varios juguetes de diferentes formas y tamaños, pero para Tuba no hay nada que pueda superar el columpio.

Por supuesto que lo usa a su manera y va su propio ritmo, no lo usa balanceando hacia adelante y hacia atrás, sino que disfruta más girando a toda velocidad.

Para esta traviesa perrita no hay nada mejor que el columpio, incluso puede dejar de lado las caricias que sus personas favoritas le ofrecen con tal de seguir jugando.

Recientemente sus padres grabaron cuando el abuelo de Tuba y Tuna llegó a visitarlas, el hombre solo quería saludarlas y jugar un rato con ellas, pero solo Tuna se acercó y se dejó conquistar ante los masajes que el abuelo le daba. Tuba por su parte, decidió seguir girando en el columpio.


La hermosa perrita ha dejado claro que ama por sobre todas las cosas girar sin rumbo y si algo intenta oponerse entre ella y la diversión esta lista para defenderse.

Aunque sus dueños no saben con precisión en qué momento surgió el amor de Tuba por el columpio, lo que realmente les importa es verla disfrutando de las cosas sencillas que ofrece la vida.

Se nos agita el corazón de alegría al ver una perrita feliz y llena de amor. Sigamos compartiendo historias que nos motiven a seguir adelante.

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