Ha visto partir a 221 perros del refugio sin entender por qué nadie lo elige a él

Para un animal que ha vivido tanto tiempo en las calles, expuesto a innumerables peligros y necesidades, la posibilidad de ser rescatado se le presenta como un verdadero milagro. Aunque no siempre el salir de las calles garantice un final feliz para sus historias y esto lo ha aprendido de manera paciente el tierno Bob

Este peludo fue rescatado en abril de 2019 y ha visto con tristeza cómo todos sus compañeros de refugio encuentran un hogar, menos él.

Desde su estancia en el albergue otros 221 perros ya hallaron a su familia

Cuando Bob fue hallado en las calles de Birmingham (Inglaterra), por los trabajadores de la Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals  (RSPCA), el animalito tenía serias lesiones en su cuerpo y un cuadro severo de desnutrición que debía superar antes de ser elegible para una adopción.

Pese a todo su entusiasmo era admirable.

Su recuperación fue un éxito pero con la llegada de la pandemia muchas cosas se han visto paralizadas y, pese a que otros animalitos si han hallado hogar en estos tiempos, el buen Bob no ha tenido suerte.

El perro lleva más de 790 días esperando por una familia.

Además de los problemas físicos, los cuidadores trabajaron en algunos problemas de conducta pero todo eso es ahora parte del pasado. 

“Pasamos un largo período de tiempo trabajando con Bob de manera conductual y ayudándolo a prepararlo para un nuevo hogar y después, por supuesto, el cierre nos golpeó y retrasó que pudiéramos encontrarle un nuevo hogar”, Jake Cowing, miembro del personal de RSPCA.

La correa y estar dentro de una jaula eran experiencias realmente aterradoras para el perrito y sus cuidadores intuyen que el trauma fue originado por alguna mala experiencia en su pasado. Sin embargo, ahora Bob es un buen chico que necesita un hogar.

“Dos años es mucho mucho tiempo y Bob ha pasado más de dos tercios de su vida en perreras. Es un chico fabuloso con un gran carácter y espero que podamos encontrarle la familia adecuada”, comentó Cowing.

En la RSPCA buscan un hogar para este amiguito el cual debería de ser compartido exclusivamente con adultos, pues así Bob estaría más tranquilo.

Además, sus cuidadores están dispuestos a trabajar con la futura familia del peludo para que el proceso de adaptación se lleve de manera armoniosa. 

Bob es descrito como un “payaso grande” por Jake, quien además reconoce los grandes esfuerzos que este can ha hecho por dejar a un lado su pasado. Todas las ganas que el perrito le ha puesto a su cambio merecen una recompensa y la mejor será una familia verdaderamente amorosa y responsable.

Cualquiera que desee conocer a este amiguito puede ponerse en contacto con la RSPCA de Birmingham aquí, o escribir a su cuenta de Facebook.

Bob no quiere seguir triste en su jaulita, por favor ayúdanos compartiendo esta historia y quizás hallemos pronto a su dueño ideal. ¡Comparte y permite que las redes hagan el milagro!