Gatito huerfanito se cuela bajo el calor de una madre gata e insiste en ser parte de la camada

Para un gatito huerfanito, el dolor de quedarse sin su mami fue tal, que decidió buscar el amor y la protección que le hacía falta en otra madre. Pensó que al tener otros bebés, con suerte lo podría mirar con la misma compasión.

Tal y como hemos podido observar en el comportamiento de los gatos, estos son animales bastante independientes, que no requieren necesariamente de la compañía de otro felino para coexistir. En realidad, no necesitan tanto de los demás para ser felices como animales de compañía.

Un gatito huerfanito logró conmover a una gata que ya tenía sus bebés

gatito

Sin embargo, no todos los ejemplares son iguales. Siempre existe una excepción a la regla. Esta es la historia de un tierno minino que se coló hasta un grupo de pequeños cachorritos de su misma especie, pero de madre distinta, y decidió que esa sería su nueva familia permanente.

Bella, una rescatadora y fiel luchadora en favor de los derechos de los animales, oriunda de Indonesia, fue quien hizo el hallazgo del pequeño bautizado como Daniboi. El pobre gatito huérfano necesitaba desesperadamente ser sacado de la situación deplorable en la que se encontraba.

El felino de alrededor de seis semanas de nacido se estaba quedando en los huesos y su piel colgaba de ellos. Se encontraba muy descuidado y sucio, con un hambre voraz, tras haber pasado tanto tiempo solito.

“Tenía alrededor de 1,5 meses cuando lo encontré en la calle, cubierto de suciedad y grasa”, dijo Bella.

Como no contaba con un vehículo para trasladar al animal, Bella lo colocó en una caja y, con mucho cuidado y paciencia le dio algo de comer.

 

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El pequeño devoró con fruición toda lo que le pudo caber en su diminuta pancita. Después de acicalarlo y examinarlo con detenimiento, Daniboi se instaló y al fin pudo descansar plácidamente.

Cuando estuvo totalmente recuperado, el peludito se unió a los otros tres felinos rescatados por Bella. Semanas antes de la llegada de Dani, Bella acogió a una gata embarazada desolada. Esta, finalmente dio a luz a una camada de cuatro, y fue cuando Dani supo de la existencia de sus futuros hermanitos.

Escuchaba los pequeños chillidos provenientes de la gran caja donde residía la familia de gatos y notó que la mamá adoraba a sus bebés. A la mañana siguiente, cuando Bella despertó, cuál no sería su sorpresa al encontrarse con que Dani yacía tumbado cómodamente de espaldas junto a sus nuevos amigos.

“Me sorprendió bastante. Siempre fue muy lindo, pero nunca pensé que sería tan precioso”, afirmó Bella.

A pesar de tener otros gatitos de su edad para abrazar, Dani siguió acurrucándose con los bebés, como si siempre hubiera sido parte de la camada. Cosa que no le importó en lo más mínimo a Yu-Na, la matrona bigotuda, quien lo recibió como a uno más de sus hijos.

El pequeño Dani se notaba dichoso, feliz de tener hermanos a quienes amar y una madre protectora a quien acudir. A pesar de que era el más grande en tamaño, realmente disfrutaba de comportarse como un bebé. Continuó siendo amamantado por su madre sustituta hasta los tres meses de edad.

Cuando estuvo listo para posicionarse en una nueva vida, el gatito fue adoptado por una nueva familia maravillosa que lo trata con muchísimo amor y quienes lo rebautizaron como Rocky. Gracias al amor de su familia gatuna adoptiva que lo acogió con amor, hoy puede vivir una vida feliz.

Por fortuna, el antiguo gatito callejero se ha convertido en un muchacho alegre y juguetón. Le encanta su vida, sin mayores cosas por las que preocuparse.