Intentan separar a un “peligroso” jaguar de un perro indefenso, pero todo es inútil

Demás está decir que un jaguar no es una mascota. Pero sí es cierto que muchos de estos hermosos animales necesitan de la ayuda de los rescatistas para sobrevivir, especialmente si pierden a sus madres cuando son tan sólo unos bebés.

Este era el caso de un enorme jaguar llamado Jag. Los rescatistas de Akwaaba Lodge lo encontraron cuando tenía un par de días de vida. El pobre se encontraba completamente sólo y era evidente que necesitaba protección.

Por suerte, esta organización se especializa en animales salvajes y contaban con todo lo necesario para brindarle a Jag los cuidados que tanto necesitaba. El hermoso felino resultó ser muy sociable y simpático.

Demostraba a sus rescatistas lo feliz y agradecido que se encontraba. Jag forjó una relación muy especial con su humana y cuando era pequeñito incluso llegó a dormir en la misma cama junto a ella para despertarla cada cierto tiempo y pedirle un merecido biberón.

Ella le brindó todo el amor del mundo pero sabía que se acercaba el momento en que Jag crecería y debía comenzar a vivir en los recintos más grandes del santuario. Lo que más le preocupaba era saber que el dulce felino era muy sociable y no quería dejarlo allí completamente solo.

Fue entonces cuando se le ocurrió presentarle a su perrito: Bullet. Este dulce peludito también era muy simpático y la rescatista imaginó que podían llegar a ser grandes amigos.

El resultado fue mucho mejor de lo que habían esperado. Después de tan sólo un par de horas, Jag parecía el mejor amigo de Bullet. Podían pasar el día entero jugando y correteando por todo el santuario.

El jaguar disfrutó sus años de cachorro junto al mejor amigo posible pero a medida que seguía creciendo los rescatistas temían que el felino llegase a hacerle daño. Cuando llegó el momento, intentaron comenzar a separarlos pero el resultado los dejó en shock.

Jag lloraba sin parar cada vez que lo superaban de Bullet. El pobre felino se sentía muy solo y no hacía más que chillar y quedarse acostado en la espera de su dulce amigo. El perrito no se quedaba atrás.

Intentaron mantenerlo lejos pero se escapó cada vez que pudo para volver con el jaguar y continuar con sus largas sesiones de juegos. No había otra opción más que resignarse: Bullet y Jag estaban destinados a ser grandes amigos y compartir tanto como sea posible.

A pesar de su enorme tamaño, Jag siempre trata con mucha delicadeza a su buen amigo y Bullet parece ser el líder de la curiosa amistad. No dudes en compartir a este hermoso par.