La travesura de esta perrita adoptada la dejó con una singular sonrisa que se ha vuelto viral

Los perritos son un estuche de amor y diversión, nadie puede resistirse a sus travesuras y una en especial tiene enamorados a todos en las redes sociales. La protagonista es Luna, una perrita adoptada de Paraná (Brasil) que decidió robar la dentadura postiza de la abuela y parece habérsela colocado a la perfección.

Luna vive en Ponta Grossa, Campos Gerais, Paraná, con su familia y en el mes de julio estuvo de visita en la casa de la abuela que vive en Juiz de Fora.

Según relató su dueña, la estudiante de pedagogía Anna Carolina Lima, ella y sus padres decidieron llevar a Luna, de 11 meses, pero un día tuvieron que salir de la casa y dejaron a la traviesa criatura junto a su abuela y otro familiar. Cuando llegaron a casa, la anciana estaba desorientada buscando sus dientes postizos.

 «La abuela se había ido a dormir después del almuerzo y, como siempre, colocó la dentadura debajo de la almohada para no perderla. Cuando se despertó estaba muy desesperada porque no encontró la dentadura», dijo.

Como buena madre, Anna sospechó que Luna podría tener una pata metida en el asunto y decidió investigar.

Cuando buscó a la cachorra la encontró sentada en un sillón, luciendo sus enormes dientes postizos. La joven no pudo evitar la risa y decidió capturar el momento en una fotografía que se ha hecho viral.

A todos nos ha divertido mucho la ocurrencia de Luna y la imagen ha sido compartida miles de veces, después de que Anna decidiera publicarla en un grupo de Facebook. Por fortuna esto no pasó de ser sólo un chiste.

Luna no se lastimó en absoluto con el accesorio y la abuelita pudo recuperar sus dientes sin ningún daño pero sí bastante baba.

Pero esta no es la primera vez que Luna aparece en Facebook, fue a través de una publicación como Anna pudo conocerla. La joven vio la publicación de una mujer sobre unos perritos que habían sido dejados en las calles y la chica decidió actuar.

«Cuando fui a recogerla, fuimos directamente al veterinario. Tenía gusanos, sarna y pulgas. Ni siquiera tenía tres meses. Es una pequeña guerrera», recordó Anna.

Aunque la perrita lleva poco meses con la chica, ella está totalmente enamorada pero reconoce que Luna no es una perrita tranquila. Anna evita dejar la puerta de su habitación abierta, pues a Luna le encanta ir a “cazar tesoros en ella”. 

Ahora la abuela también tendrá una anécdota sobre su nieta canina, un detalle para no olvida.

En una ocasión, Luna entró al baño mientras Anna se duchaba y al salir la encontró nadando en pasta de dientes. A pesar de todo esto, Anna Carolina siente que «no hay forma de no amar, ella es súper cariñosa y amorosa», y todos en el hogar aman a la traviesa Luna.

Comparte esta divertida nota y cuéntanos si conoces a un personaje así de travieso como esta perrita. Quizás sí, pero sabemos que nadie podrá competir con su sonrisa.

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