La triste escena del perro militar más fiel y su entrenador obligados a despedirse para siempre

Si eres de los que creen en las almas gemelas, en tu mejor compañero de vida, en tu media naranja de cuatro patas, este es tu lugar indicado. Y es que, la historia de la relación entre los perros y los humanos es una historia milenaria difuminada por la bruma del tiempo.

La fidelidad y la compenetración entre ambos es tan estrecha, que trasciende el espacio, cualquier ámbito o contexto de la vida, e incluso, muchas veces, perdura más allá de la muerte. Así de inmensa es esta relación que establecemos con nuestros mejores amigos peludos.

Jia Chuan es un oficial del Ejército de la República Popular China, líder del grupo de entrenamiento canino. Tras ocho años ininterrumpido de servicio en las barracas, se estaba preparando para volver a casa.

Atrás dejaría muchos amigos y conocidos, pero ninguno como Da Mao, un Golden retriever que entrenó y que se volvió su incondicional compañero durante el largo tiempo que estuvo activo sirviendo a su país.

El inteligente peludo sabía muy bien lo que estaba a punto de suceder. Ambos eran inseparables, así que, en el momento de la despedida, apenas pudo, el perrito saltó a los brazos de Jia Chuan, con quien convivió día y noche por dos años antes de su retiro. Una despedida que rompió los corazones de varios internautas de las plataformas digitales.

Da Mao tenía claro que su humano se iría para siempre. Por eso, cuando se soltó de la correa corrió hacia él y aprovechó para darle una dosis de intenso amor. Lo rodeó con sus patas y lo besó repetidamente antes de separarse de él. No quería dejarlo partir.

Lo más enternecedor de la escena fue que, cuando Jia le hizo entrega formal del canino a su nuevo entrenador y colega, el animal lo persiguió y se le abalanzó de nuevo para demostrarle cuánto lo amaba una última vez.

“Esto me está haciendo llorar. ¿Puede el militar llevarse de una vez al perrito?”, preguntó un comentarista del video.

Minutos después, su nuevo entrenador lo trató de llevar a otra parte, pero Da Mao se soltó nuevamente y corrió hacia Jia una tercera vez, esperando, tal vez, que todo fuera un mal sueño y que su viejo amigo se quedara con él.

“Este adorable perro lo sabe todo. Los mejores deseos para el veterano”, escribió otro usuario.

Es evidente que, después de tanto tiempo trabajando juntos y aprendiendo el uno del otro, una separación así tiene que haber sido sumamente dolorosa para ambos. Preferimos, más bien, quedarnos con la ternura de la escena en las retinas. Definitivamente, una historia más que nos demuestra que el perro es, sin lugar a dudas, el mejor amigo del hombre.

Un perro tiene la belleza de una existencia completa en sí misma, y a pesar de todas las divergencias con nosotros en cuanto a desarrollo orgánico, existe en ellos el sentimiento de una afinidad íntima, de una solidaridad indiscutible.

Querer a un animal todo el tiempo que pasamos en su compañía es poco. Porque lo cierto es que, a su lado, cuando nos paramos a contemplarlos con la mirada de la ternura y el amor, nos damos cuenta de que el tiempo vuela, y no se recupera. Comparte su amor.