«Le costaba respirar y cambiaba de color»–Alerta sobre el síndrome que casi acaba con su mascota

Adam Grater lleva años cuidando a su perrito Dozer. Se trata de un hermoso bulldog inglés que no tardó en convertirse en el más querido de la casa.

Sin embargo, lo que parecía ser un día de paseo completamente normal terminó convirtiéndose en el día más difícil de su vida. De un momento a otro Dozer comenzó a jadear demasiado y desde allí todo cada vez peor.

“No entendía. Incluso había sido un paseo mucho más corto de lo normal. No hacía calor pero Dozer comenzó a colapsar”, explicó Adam.

Adam sabía que los bulldog necesitan paseos muy cortos debido a sus problemas respiratorios. Ese día se aseguró de caminar siempre por la sombra y mantener hidratado al hermoso Dozer.

Nunca había tenido ningún problema pero de pronto notó que el dulce perrito parecía exhausto y se negaba a seguir paseando. Todo lo que quería era sentarse en el suelo para descansar.

“Le costaba respirar y cambiaba de color», explicó Adam.

Al principio, Adam pensó que se trataba de un jadeo completamente normal. Después de todo, es algo que todos los perritos hacen después de realizar algo de actividad física.

Sin embargo, la situación se fue volviendo mucho más grave y decidió llamar a Vets Now para pedirles ayuda. A través del teléfono les explicó los síntomas y ellos le dijeron que lo llevara de inmediato a la clínica.

«No quería arriesgarme y preferí llamar a los veterinarios. Era muy difícil verlo así», recuerda Adam.

En este tipo de emergencias, actuar lo más rápido posible es vital para poder salvar a los peluditos. Una vez que llegó a la clínica veterinaria, Dozer fue atendido por la Dra. Susana Jauregui. Su estado de salud era mucho más grave de lo que esperaban. Necesitó oxígeno para respirar y parecía que no lo lograría.

“Después de cuatro horas de monitoreo, retiramos el tubo y conectamos un catéter nasal al oxígeno. Comenzó a estar cada vez más estable”, explicó Jauregui.

Adam y su familia no podían dormir sin saber qué sería de su querida mascota. Se trataba un problema bastante común en las razas con hocicos chatos como los pugs y los bulldogs.

A pesar de que sus dueños habían tomado todas las medidas, el dulce Hozer comenzó a tener problemas para respirar de un momento a otro y necesitó con urgencia de la ayuda de los veterinarios.

El problema de Dozer se llama Síndrome de Vías Respiratorias Obstructivas Braquicefálicas

Después de casi perder a su perrito, Adam quiere dar a conocer los síntomas de este peligroso síndrome para que todos los dueños puedan brindar a sus mascotas la ayuda que tanto necesitan.

¿Sabías que los perritos de hocico chato pueden sufrir de este síndrome? Comparte esta nota para dar a conocer la información que podría salvar la vida de un perrito.

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