Le dan una oportunidad a la familia de gatitas que maullaban desamparadas en la calle

Los abandonos de gatos no son extraños. Un gato o familia de gatos que han sido dejados a su suerte necesitan ayuda. Lo mejor que se puede hacer si se encuentra a uno es adoptarlo. Sin embargo, la decisión ha de ser tomada con responsabilidad: el gato o gatos adoptados pasarán a formar parte de la familia.

Laura Malone, directora del centro de rescate Mini Cat Town ubicado en la ciudad de San José, California, Estados Unidos, recibió en su refugio a una familia de mininos quienes fueron encontrados desamparados en la calle.

Malone no sabía a ciencia cierta cuál era el origen de los animalitos. No se tenían mayores detalles acerca de dónde provenían o si tuvieron hogar alguna vez. Lo que sí era claro era que requerían de atención y ser acogidos con urgencia. Mini Cat Town los recibió sin parpadear y con los brazos abiertos.

Al verlos con detenimiento, descubrieron que los pequeños gatitos tenían narices marrón, rosa y un hermoso pelaje del mismo tono, que los hacía lucir sencillamente adorables y únicos, ya que este color es muy raro, producto de una mutación genética del negro.

“Encontrar a un gato marrón chocolate o canela es muy difícil, este color aparece con una mutación genética del gen del color negro”, explicó Malone.

La activista también añadió que, debido al peso de mamá y lo dulce que es, se puede suponer que alguna vez tuvo una familia. No obstante, las almohadillas de sus patas están secas, lo que quiere decir que ha pasado un tiempo considerable al aire libre.

Lo cierto es que los esponjosos bebés son hermosos y muy adorables. Se trata de cuatro hembras, dos de ellas completamente de color marrón, mientras sus otras dos hermanitas parecieran estar utilizando calcetines blancos en sus patitas, y tener una especie de motas de algodón en sus rostros y pechos.

“Las narices y sus patitas parecen ser de un color marrón con tono rosa, lo que me llevaría a creer tentativamente que no se oscurecerán a negro como mamá, pero pueden permanecer cerca de este color. Si eso es cierto, ¡serán extremadamente únicos!”, aseguró Malone.

La madre felina fue bautizada con el nombre de Mars. Es una hermosa y orgullosa gatita negra quien, en un principio estuvo nerviosa, pero rápidamente se ganó la confianza de Malone y de todos en el albergue. Cuando se dio cuenta de que, tanto ella como sus hijas estaban a salvo, todo cambió.

La primera noche gruñó a cada ruido o movimiento en su nuevo entorno, actuaba como a la defensiva, asustada. Sin embargo, al mismo tiempo se mostró ávida de afecto. Finalmente se dejó acariciar y dejó que hicieran lo propio con sus bebés.

Y así fue como la encantadora nueva mamá de Hershey, Reese’s o Reese, Twix y Baby Ruth, se relajó un poco y comenzó a amasar con sus patitas, mientras saludaba a sus humanos. Hoy se deja consentir junto a sus pequeñas y es la madre más dulce y protectora del refugio.

Mientras, las gatitas crecen sanas, felices y muy fuertes, gracias a la atención de todos y al amor de su madre. Son bastante traviesas, les encanta que las mimen y las consientan, cosa que todos en el refugio de animales hacen sin pensarlo dos veces.

Todo indica que serán definitivamente de color chocolate. Ahora pasan la mayor parte de su tiempo por fuera, disfrutando plenamente de la vida. Su rescate nos recuerda el valor de rescatar y adoptar.