Le roban la silla de ruedas a un perrito discapacitado pero la bondad triunfó sobre la crueldad

Es inconcebible que un ser humano sea capaz de quitarle a un animalito indefenso, algún implemento necesario para poder desplazarse. Son gente que dista mucho de merecer ser llamados humanos. Como los que perjudicaron a un perrito en Perú, al quitarle su medio de desplazamiento.


Rocky, un perrito que vivía en condiciones de calle, fue arrollado por un auto dejándolo con sus dos patas traseras muy lastimadas.

El accidente ocurrió cerca de la universidad donde estudia Paola Villarreal, cuando la chica presenció el horrible accidente se acercó a prestarle ayuda.

Rocky tuvo un triste pasado

“Encontré a Rocky semanas atrás arrastrándose cerca de mi universidad, producto de un atropello que sufrió”, dijo la estudiante universitaria.

Al ver las condiciones en que se encontraba el can, decidió llevarlo a un veterinario, pero el daño causado en sus extremidades le impidió recuperar la movilidad. El perrito quedó discapacitado.

La joven lo adoptó y con la ayuda de algunos vecinos, y activistas de los derechos de los animales, colaboraron y reunieron 60 dólares para mandarle a hacer una silla de ruedas.

Ya con su silla, el peludito comenzó nuevamente a desplazarse de un lugar a otro.
Un mes después el perrito salió un momento a pasear, por los alrededores de su hogar en el distrito de Nuevo Chimbote en Ancash.

Nadie entiende cómo sucedió el robo

En su casa, la familia se estaba preocupada por la demora en regresar. Paola salió a buscarlo. Lo encontró tirado en la plaza donde acostumbraba a dar una vuelta solo o con algunos de sus humanos para retornar a casa, pero esta vez no podía hacerlo.

Lo que menos se imaginaban era que unos sujetos desconocidos lo golpearían y le quitarían su silla de ruedas, desatándola de la cadera donde la tenía sujeta.

¡A veces la maldad de los seres humanos no tiene nombre! No puede comprenderse la razón por la que hicieron algo tan despreciable, la silla de ruedas estaba hecha a la medida de Rocky, y no le podrá servir a ningún otro animal.

Los familiares pidieron que la regresen, pero los malhechores no hicieron el menor caso.
No se desanimaron, planificaron una fiesta que anunciaron por las redes sociales, para pedir apoyo con donaciones para el animalito.

El 2 de noviembre le hicieron su primera fiesta. Rocky recibió muchos regalos, y el más importante de ellos fue una nueva silla de ruedas, que fue donada por la Asociación Fuerza Animalista.

“¡Que linda noticia! Ver a Rocky feliz no tiene precio. Muchas gracias y miles de bendiciones para todos los que hicieron posible este milagro”, comentó un usuario.

Personas de todas las edades acudieron a pasar un lindo momento con el perrito y le llevaron muchos regalos.

También se dejó en las redes, el número de Fanni Alva, 912460938, para que puedan hacerle llegar pañales XXG, cremas Hipoglos, comida balanceada, pañitos húmedos y protectores de escamas, que tanto necesita el animalito.

Podrá divertirse mucho con su nueva silla

¡Bravo por el perrito! Ahora podrá nuevamente andar a sus anchas. Y, lo más importante, es que esta vez cuenta con más apoyo que nunca y jamás volverá a sentirse solo.

Comparte esta conmovedora historia con todos tus amigos y conocidos, y apoya siempre a los animalitos en condiciones de calle.

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