Lleno de sarna y herido, lo dejaron para morir en la calle, pero una humilde mujer fue su ángel

Cuando hablamos de héroes nos referimos a esas personas que sin esperar nada a cambio están dispuestas a realizar gestos de amor que sin duda, terminan por cambiar la vida de los más vulnerables. Una de esas personas es la señora Miriam Moncada, una mujer que ha dejado el alma por ofrecerle segundas oportunidades a los peluditos en condiciones de calle.

Desde que era una niña ha sentido gran fascinación por estos seres llenos de amor que muchas veces terminan en manos incorrectas, sufriendo el peor de los tratos y terminando en las calles en condiciones deplorables. Miriam vive en San Juan de Lagunillas, Mérida-Venezuela, ha hecho de su casa un humilde refugio para todos los peluditos que encuentra en su paso, otros aparecen en la puerta de su casa suplicando un gesto de amor.

La señora Miriam es una amante y defensora de los animales.

A lo largo de los años ha rescatado a más de 300 peluditos que llegan con fuertes lesiones y desnutridos. Ella les brinda toda la atención médica que necesitan con herramientas improvisadas y tratamientos en su mayoría caseros.

“Hago todo lo que hace un veterinario, les doy antibiótico y los curo”, destacó Miriam.

Actualmente, tiene un hermoso perrito llamado Yiyo y cuatro gatitos que han creado una tierna amistad. Yiyo fue rescatado hace un año, estaba cubierto de sarna y tan flaco que todas sus costillas se le marcaban, recibió toda la atención que necesitaba y rápidamente dejó ver su personalidad amorosa y muy juguetona.

Lamentablemente, hace poco fue atacado por alguien de la comunidad, un ser despiadado que sin dudarlo le causó una fuerte lesión en el cuello con un arma blanca, cuando Miriam lo vio estaba cubierto de sangre y al borde de la muerte.

Yiyo fue rescatado hace poco más de un año.

Afortunadamente, logró salvarlo, fue necesario un largo tratamiento de antibióticos, mucha paciencia y amor para que sanara por completo.

Durante tres meses Yiyo recibió toda la atención médica que necesitaba en una pequeña casita que Miriam construyó para él. Hoy día Yiyo es un perrito completamente sano y un miembro más de la familia.

Es un perrito muy tranquilo que disfruta compartir con sus amigos felinos.

Los gatitos, por su parte, crecen cada día más. Linda es la menor de esta pequeña manada, una adorable gatita atigrada que fue rescatada hace poco más de ocho días.

Latón, un gato blanco con negro, es un poco gruñón pero siempre cede ante las atenciones de su dueña. Tigla es la más traviesa de los cuatro, una gatita gris con hermosos ojos color verde que ama correr por la casa y jugar en el patio, y Olvido, que llegó a la casa cubierta de sarna y baja de peso.

Mira las escenas en exclusiva que pudimos grabar en la humilde vivienda de esta heroína. Definitivamente, los héroes no llevan capa:

Afortunadamente, todos están sanos y en espera de irse a un nuevo hogar, por ahora siguen disfrutando de todas las atenciones que Miriam les ofrece.

Ella se ha convertido en un verdadero ángel para estos peludos e insta a que más personas puedan realizar pequeñas acciones que terminen por cambiar la vida de los más vulnerables. Al respecto agregó:

“Si todos tuviéramos un gran corazón deberíamos hacer algo muy grande por ellos. Todos merecen una segunda oportunidad”.

Cuando comprendamos que solo en el amor está la respuesta en el cambio que queremos ver, todo será diferente. A todos los que hacen la diferencia, infinitas gracias por ser instrumento de luz y amor en la vida de seres tan vulnerables.

Ojalá más personas se motivaran a seguir sus pasos y realicen pequeños gestos que terminen por salvar una vida y llenar el mundo de esperanza. ¡Comparte!