Mujer «traumada» pierde la batalla legal de los ascensores sin perros pero no cesará en su lucha

Es difícil imaginar que existan personas a las que no les gusten los animales, mucho más que estén dispuestos a llevar múltiples demandas a los tribunales sólo para exigir que los mantengan lo más lejos posible. Sin embargo, esto fue precisamente lo que hizo Holly Geraci, la esposa del conocido abogado Peter Francis Geraci.

La pareja tiene un penthouse en las Residencias Ritz-Carlton.

La pareja decidió tomar acciones contra su condominio en Chicago porque levantaron la norma en la que no se permitía tener animales en el edificio residencial. Holly asegura que tiene tanto miedo a los animales que esto debe considerarse como una discapacidad que sus vecinos no están tomando en cuenta. La polémica demanda consistió en exigir que se prohibiera la entrada de los peludos en los ascensores porque esto podía hacerla sentir muy mal.

“Encontrarlos en el ascensor es una invasión a mi espacio personal”.

Lo más impactante del asunto, es que en años anteriores ellos mismos hablaron con la Junta para pedir que se les permitiera una excepción a la norma en contra de mascotas. Todo esto para que pudieran llevar tranquilamente a casa a un perrito de raza Cairn Terrier. Ante eso, Holly aseguró que sólo tiene miedo a los perros grandes porque cuando era niña tuvo una difícil experiencia con un pastor alemán.

Holly Geraci asegura que tiene Síndrome Postraumático desencadenado por los perros grandes.

Afortunadamente, el juez encargado del caso no encontró todo esto como motivos suficientes para que realmente se considerara una discapacidad. Sin embargo, sus vecinos están seguros de que este no es el final de la exasperante batalla legal. Desde que llegaron al edificio han realizado varias demandas en contra de la Junta de Condominio. Una de las más problemáticas tuvo que ver con una discusión que se desencadenó con un joven encargado de pasear mascotas.

“Podemos esperar cualquier cosa. Les gusta llevar los casos al extremo”.

Al parecer, el joven estaba utilizando el ascensor y Holly le exigió que tenía que usar las escaleras. Por su parte, la pareja Geraci parece haber encontrado otra solución. Compraron otro piso del edificio y se encuentran trabajando en una serie de renovaciones para agregar un ascensor privado que los traslade desde planta baja hasta su propiedad.

Hasta ahora la pareja ha hecho tres demandas contra el Condominio de su residencia.

Esperamos que la justicia haga su trabajo y se permita que los perritos y todos los dueños de mascotas puedan llevar una vida completamente normal en su propia casa.

Las mascotas son otro miembro más de la familia y merecen el mejor de los tratos. Comparte esta nota para apoyar a todos los perritos.

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