No entendía por qué sus perros no respondían, queda impactada al hallarlos detrás de la cortina

Nuestros amigos peludos son seres muy ocurrentes y divertidos. Ellos hacen la vida más alegre. Es el caso de Theresa Milke, madre de Sullivan y Sampson, quienes son dos cachorros encantadores con una personalidad definida y con gustos muy definidos.

Estos cachorros pueden tener gustos o puntos de vista distintos, pero hay algo en los que ambos coinciden y están totalmente de acuerdo, tal como lo es la hora del baño.

“Sullivan es un ávido nadador, en lagos, ríos y en nuestra piscina. Le encanta perseguir patos y castores que nadan en el agua”, dijo Theresa.

Sampson, sin embargo, no es muy fanático del agua en general, podrá ir a un lago o a un río, pero solo se mete si sus patas tocan fondo. Se subirá a un flotador de piscina y flotará en nuestra piscina, pero eso es todo”, dijo Theresa.

Pero cuando su madre les advierte que es la hora del baño, tanto Sullivan como Sampson reaccionan de la misma manera y es que ninguno de ellos es fanático de ducharse.

No importa que a Sullivan le encante nadar, simplemente odia la hora del baño tanto como Sampson, y siempre están tratando de encontrar la manera de evitarlos.

“No tengo idea de por qué no les gusta bañarse, probablemente solo porque les gusta estar sucios”, dijo Theresa.

Cuando Sullivan y Sampson se dan cuenta de que su mamá se está preparando para bañarlos, se plantan firmemente en una cama o en el sofá y se niegan a moverse.

Sin embargo, a veces se dan cuenta demasiado tarde y terminan atrapados en el baño mientras su madre abre el agua, pero ellos no se resignan y aún en ese momento tratan de hacer algo para esconderse.

Un día, Sullivan y Sampson estaban encerrados en el baño con Theresa mientras ella preparaba su baño, y cuando finalmente estuvo lista para que se metieran en la bañera y se dio la vuelta no podía creer la ocurrencia de sus cachorros.

Tras darse la vuelta descubrió a los dos perros escondidos en el lugar más divertido.

“Cuando me di la vuelta para decirle a uno de ellos que se metiera en la bañera vi a ambos escondidos detrás de la cortina. Rápidamente agarré mi teléfono y comencé a grabar y no pude dejar de reír. Cuando me quité la túnica, tenían la mirada de “Oh” en sus ojos”, agregó Theresa.

Aunque Theresa quedó gratamente sorprendida por la creatividad de sus cachorros, esto no los liberó de baño. De todos modos, ambos terminaron en la bañera.

A pesar de que nunca lo logran, Sullivan y Sampson aún intentan esconderse de cada baño, incluso si están uno detrás del otro.

“Por lo general, es Sullivan quien se esconde detrás de Sampson, es necesario persuadir mucho a Sullivan para lograr que se meta en la bañera. Sampson ha adoptado la postura de que Sullivan tiene que ir primero y luego se mete a regañadientes en la bañera”, agregó Theresa.

Una vez que están en la bañera Theresa empieza el proceso de limpieza con movimientos muy suaves, pero aun así ellos tienen a misma reacción en el siguiente baño.

Realmente las ocurrencias de estos dos cachorros cuando llega la hora de entrar en la bañera es muy divertida… ¡No dejes de compartirla!