Parecía que jamás superaría sus traumas, peros estos animales salvajes lo cambiaron todo

Están triste que algunas personas sean capaces de abandonar a sus mascotas y dejarlas a su suerte, como lo hicieron con la protagonista de esta historia. Edie es una perrita que fue desechada por sus dueños.

Edie fue encontrada al costado de la carretera, herida y sola. Todo apuntaba a que había sido arrojada o se había caido de un automóvil en movimiento. 

Cuando fue rescatada por Four Peaks Animal Rescue estaba muy aterrada.

Troy Dixon-Sekaquaptewa y su esposa Daynalyn vieron las fotos de Edie en línea e inmediatamente se enamoraron de ella. Una vez que la conocieron sintieron mucha pena por lo asustada que estaba y sin pensarlo la llevaron a casa.

“Cuando fuimos al centro de rescate era tan tímida que apenas pudimos acariciarla antes de que se escapara y se escondiera. Por supuesto que teníamos que llevarla a casa”, dijo Troy.

La pareja sabía que con amor y paciencia Edie podría comenzar a sanar sus traumas. Una vez que llegaron a casa comenzaron el largo viaje de su recuperación.

“Pasarían meses antes de que no saliera corriendo después de que uno de nosotros intentara hablar con ella. Se necesitó mucha paciencia y amor”, dijo Troy.

Gracias a que la nueva familia de Edie fue muy amable ella finalmente pudo ser la perrita que llevaba por dentro.

“Un día fue como si se accionara un interruptor y se dio cuenta de que ya no tenía que tener miedo”, dijo Troy.

Una vez que Edie se sintió segura, sus padres se dieron cuenta de que en realidad le encantaba vivir nuevas aventuras.

“Comenzó a saludarnos en la puerta, sonriendo, meneando la cola y saltando de felicidad. Pasó de estar triste y asustada todo el tiempo a ser una perra totalmente diferente, cariñosa, comunicativa y alegre”, agregó Troy.

Troy practica Kayak desde hace 15 años, y un día decidió llevar a Edie con él. Con mucho cuidado iniciaron la aventura en un lago tranquilo, y ella lo hizo tan bien que Troy la llevó río abajo.

A lo largo del río se encontraron con muchos caballos salvajes que estaban pasando el rato descansando y pastando. ¡Edie disfrutó mucho verlos!

“El centro del rescate de donde la adoptamos tenía caballos, por lo que ella había estado rodeada de caballos antes”, dijo Troy.

Durante los primeros viajes Edie mostró mucho interés cada vez que pasaban junto a los caballos.

“Ella todavía los mira cuando pasamos, pero nunca ha ladrado ni ha intentado perseguirlos”, agregó Troy.

Todo solía asustarla, pero ahora flota feliz río abajo con su padre pasando por el lado de enormes caballos salvajes y ni se inmuta.

“Tenemos un gran respeto por estos caballos salvajes. He estado río abajo con Edie cientos de veces y siempre es mágico”, agregó Troy.

Todo el amor que sus padre le dieron le dió la confianza para demostrarle que finalmente podía ser ella misma sin temor alguno.

Comparte la historia de esta hermosa perrita que pasó de esconderse a sentirse libre y feliz.