Pareja de perritos abandonados en las afueras de una iglesia se niegan a ser separados

Se supone que el matrimonio es para toda la vida, por esa razón quienes se juran amor eterno deben estar para apoyarse en las buenas y en las malas. Esta idea tan difícil de entender por los humanos en el mundo, parece ser bastante sencilla y bien asumida por una parejita de perritos callejeros que tras su rescate se niegan a separarse.

Rosa y Bueno son los nombres de estos ejemplares enamorados.

Los peludos fueron rescatados hace un par de meses en las calles de Gironda (Francia), después de que unos vecinos de Charente-Maritime denunciaran su presencia ante la municipalidad de Montguyon.

Los peludos vagaban siempre juntos.

Al parecer las criaturas tenían bastante tiempo deambulando por la zona, después de que alguien los abandonara en la puerta de una iglesia.

Lo más triste del caso es que estos enamorados no estaban solos, junto a ellos estaban los cachorritos que Rosa acababa de tener.

La familia completa había sido dejada de lado.

El ayuntamiento intervino y los peludos fueron a parar al refugio de la Association Les Poilus du 33.

“Solicitaron al Ayuntamiento la captura de los perros y cachorros dejados en abandono por sus dueños, lamentablemente no identificables, en las afueras de nuestra iglesia. Después del reporte, encontraron a dos perros adultos y sus cachorros que han estado vagando desde hace varias semanas“, dijo el Ayuntamiento de Montguyon en su página en Facebook.

Una vez en el refugio las criaturas se recuperaron de los días sin alimento y cuando fue prudente los cachorritos entraron en un proceso de adopción.

Para la fecha los peludos ya han sido ubicados en sus nuevas familias pero sus papitos siguen en el refugio y se niegan a abandonarlo si no es juntos.

Rosa y Bueno no quieren separarse.

Es cierto que para los perritos adultos el proceso de adopción puede demorar más en comparación de los cachorros, pero el asunto acá es que Rosa y Bruno se resisten a separarse.

En el refugio ya es evidente el lazo que los une y los mismos animalistas han decidido respetarles esa unión que los mantiene vivos. 

Bueno está contento y a la espera de alguien que lo reciba con su esposa.

Frente a esta situación, el refugio ha decidido no intervenir y esperan encontrar pronto unos responsables humanos que quieran llevar a los dos perritos a casa.

Es evidente que el asunto puede demorar un poco más de lo normal pero los voluntarios no pierden la esperanza de que alguien bueno que acepte adoptar a los dos perros eternamente enamorados.

Estos peludos son más fieles que muchos humanos, comparte su bella historia y ayúdanos a conseguirles un hogar.