Pensaron que jamás dejaría la agresividad tras su pesadilla en los combates, pero se equivocaban

Los horrores que existen detrás del negocio ilegal de las luchas de perros son realmente terribles. Muchas personas ignoran cómo sufren ciertas mascotas y a qué tratos son sometidas, con la única intención de hacerlas más reactivas y comerciar con ellas.

Aunque muchos de los perros que son rescatados de este negocio deben ser pacientemente rehabilitados y algunos de ellos tienen una esperanza de vida bastante reducida, otros cuentan con un poco más de suerte y logran conservar su dulzura, no importa todo lo mal que lo hayan pasado.

Finn logró salvarse a tiempo de la pesadilla que suponen las luchas de perros

Finn, también conocido como Mighty Finn, es uno de esos afortunados. Al igual que ocurre con muchos otros pit bulls que son entrenados para el combate, muchas personas dudaron del buen corazón de este perro.

Pensaron que podía ser agresivo y que debía permanecer aislado de otras mascotas y de las personas, por medidas de seguridad, pero cuando fue rescatado, Finn demostró que realmente estaba ansioso por dar y recibir amor.

Pocas veces verás a un perro disfrutar tanto la pizza como lo hace Finn

Pizza Crust Zoomies!

And then….we had pizza crust zoomies!

Publiée par The Mighty Finn sur Lundi 13 juin 2016

Pero no era lo único que Finn quería probar. Tomando en cuenta que de seguro este pit bull rescatado fue privado de afecto y de algunas recompensas para que fuese feliz y se sintiera bien, las probabilidades de que hubiese probado un bocadillo especial eran mínimas.

Por esta razón, cuando las personas encargadas de rescatar a Finn le dieron a probar su primera pizza, la reacción del perro fue digna de ver. Finn se volvió literalmente loco de emoción, corriendo de un lado para otro, feliz de haber encontrado la senda para una nueva vida.

Creemos que a pocos perros les gusta tanto la pizza como a Finn. su divertida reacción, que se volvió viral en un video que fue difundido en las redes sociales, le demostró a muchas personas que este perro no había perdido la inocencia, ni mucho menos las ansias por jugar.

Gracias a este tipo de escenas, los rescatadores de este pit bull pudieron demostrar a otras personas que es un mito que cualquier perro que es entrenado para el combate debe ser sacrificado o que es imposible que puedan tener una vida 100% normal.

Su primer bocado de pizza fue memorable

Créenos que Finn no sólo ha demostrado ser un travieso amoroso como cualquier otro, también es un fanático loco de la pizza o de cualquier otro bocadillo especial que deseen compartir con él.

Este encantador pit bull nos muestra cómo a veces las pequeñas cosas de la vida, contienen mucha alegría. Ahora está en un hogar seguro, feliz y cómodo, ¡y le encantan las masas de pizza!

A Finn la pizza lo pone verdaderamente eufórico

Si te divirtió la historia de Finn y su singular afición por la pizza, no dejes de compartir esta nota en tus redes sociales.

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