Una perrita estaba tan asustada en un refugio que no dejaba por nada su rincón

Esta es la historia de Iris, una perrita que después de vivir en la calle y ser sometida a malos tratos, llegó a un refugio, en el que al parecer no se sentía nada cómoda. Por suerte para ella, encontró a alguien que quería darle toda la paciencia y todo el amor del mundo.

Iris era un huésped más del Fulton County Shelter, llegó junto con su hermana, que estaba a punto de tener cachorritos. La diferencia entre Iris y la mayoría de los perritos de cualquier refugio era que ella no buscaba llamar la atención de absolutamente nadie, optaba por voltearse a la pared y esconderse en alguna esquina, como si pensara que así nadie iba a notar su presencia.

Iris vivió más de dos años en las calles y no lograba adaptarse al refugio.

La voluntaria del refugio Laurel-Ann Dooley quería hacer algo más por salvar a Iris y a su hermanita, ya que era evidente que Iris jamás se iba a acoplar al refugio.

Así que decidió hacer una publicación en Facebook sobre las dos hermanas esperando que hubiera algún interesado en salvarlas a las dos, ya fuera juntas o separadas.

“Iris está completamente abatida, deja su comida en el suelo y se rehúsa a comerla. Me permite acariciarla, pero no deja de empujarse contra la pared, está realmente aterrorizada”, escribió Laurel-Ann Dooley en Facebook.

La BarkVille Dog Rescue atendió el llamado de ayuda de manera inmediata, y uno de sus voluntarios le encontró una familia amorosa a la hermana de Iris, ahí podría tener a sus cachorros y todo el amor que necesitaban.

Pero con Iris la situación no fue tan fácil hasta que Lin Rocke, una técnica veterinaria, vio su foto y tuvo la certeza de que podía ayudarla.

“Hablé con mi esposo y le pedí que me dejara ayudarla, porque estoy segura de que puedo ayudar a una perrita aterrorizada, hambrienta y con poca salud. Él accedió porque entiende mi corazón amoroso y porque poco a poco lo he hecho como yo, ahora su oficina está llena de artículos de perritos”, dijo Lin Rocke.

Cuando Iris llegó a su nueva casa ubicó rápidamente dónde poder arrinconarse, la esquina aún sigue siendo su lugar favorito, pero lo que le da esperanza a Lin Rocke es que ahora encuentra diferentes rincones que le gustan.

“Ahora puedo estar cerca de Iris, puedo hacer mi trabajo en la computadora junto a ella y acostumbrarla a mi presencia”, dijo Lin Rocke.

El comportamiento de Iris se debe a que ha tenido malas experiencias con los humanos y a que no sabe que estando junto a ellos las cosas pueden salir bien. Pero Lin espera enseñarle que la vida pueda ser buena y para ello se ayuda de su perrita Letty, una golden retriever.

“Iris necesita toda la paciencia del mundo para que pueda entender que nuestro mundo y el suyo no son diferentes”, dijo Lin Rocke.

En ocasiones el daño que sufre un ser vivo puede ser tan grande que sencillamente se tiene un profundo miedo a volver a abrir el corazón y confiar en aquello que tanto daño nos ha causado. Sin embargo, no hay nada que el amor sincero no pueda curar. Esperamos que muy pronto Iris pueda volver a confiar y entregar su corazón.

¡Comparte esta insólita historia con todos tus amigos y condenemos los malos tratos hacia los animales!

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