Una afligida y adolorida perrita se echa en la puerta de una casa esperando su último aliento

Los perritos en condición de calle vagan durante muchos años antes de encontrar un desenlace para ese tipo de vida tan duro. Algunos corren con la suerte de ser rescatados, mientras que otros tristemente terminan sus días sin conocer nunca el amor de un verdadero hogar.

Eso era lo que aparentemente le esperaba a esta perrita.

En Texas, Estados Unidos, una familia se sorprendió al ser elegida como el “puerto seguro” de una peluda en su etapa final. La criaturita agotada de tanto sufrimiento se echó en la entrada de su casa para conseguir un poco de paz, por fortuna estos buenos samaritanos la recogieron y decidieron llamar a un refugio para que los ayudase. 

El grupo de rescate This Is Houston llegó a la casa para prestar apoyo, la perrita estaba muy débil y la familia había intentado alimentarla y darle agua pero parecía además algo desconfiada.

En poco tiempo ella notó que sólo querían ayudarla y la perrita decidió cooperar.

En algún punto la peluda bautizada como Lila comenzó a manifestar su felicidad al saber que al fin alguien iba a ayudarla.

“Cuando llegué por primera vez estaba un poco nerviosa, pero una vez que la dejé olerme, me dejó acariciarla e inmediatamente comenzó a lamerme la cara. Ella no caminaba con correa, así que la recogí, la subí a mi auto y nos dirigimos a casa.

Debió estar lista para ser rescatada, porque aunque estaba asustada, fue muy fácil ganarse su confianza y ponerla a salvo”, explicó la rescatista,  Kourtney Crenshaw.

El primer veterinario que la atendió, determinó que Lila era un pastor australiano de 5 o 6 meses. La criatura era realmente joven pero había sufrido lo peor en su corta edad.

Lila padecía de sarna demodex, la cual le había provocado pérdida del cabello e irritación en su piel. Los especialistas indicaron antibióticos y baños medicinales para tratar la enfermedad cutánea.

Finalmente Lila estaba lista para mejorar.

Esta perrita tiene un largo camino por delante, antes de recuperarse totalmente de su afección. Ahora vive en un refugio en el que recibe muchas atenciones.

“Le encantan los rasguños en la espalda y los masajes en el vientre, pero más que nada le encanta la comida”, dijo Kourtney. 

Aunque su piel aún no sana, su corazón está mucho mejor.

Los primeros meses de vida de Lila no fueron para nada sencillos, pero ahora tiene la posibilidad de vivir otra historia. Esperemos pronto esté lista para que una familia amorosa decida llevarla a casa. Por los momentos, sabemos que su decisión de acostarse en la entrada de esa casa ¡sin duda, fue la mejor!

Esta conmovedora historia tuvo un final feliz, gracias a la acción de buenos samaritanos ¡Compártela y motiva a otros a salvar a los más necesitados!

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