Terriblemente enferma llega de milagro a las puertas de un refugio y se queda dormida

Cada vez son más los perros abandonados por sus familias condenados a deambular por las calles en busca de comida y de un lugar seguro donde dormir, sin abrigo y sin cariño alguno. No obstante, en ocasiones la vida nos conduce hacia el camino adecuado, en el que podemos tener un nuevo comienzo.

Esto fue lo que sucedió recientemente en la Humane Society International (HSI) de India, mientras todos los encargados del lugar realizaban sus labores cotidianas y no se percataron de la llegada de una perrita muy enferma que entró a las instalaciones para acurrucarse en un sofá y dormir profundamente, como si supiera que había llegado a un buen lugar.

Los minutos transcurrían y la perrita seguía acostada sobre el cómodo sofá, hasta que finalmente un miembro de la HSI se percató de su presencia y de que necesitaba ayuda urgente.

“’Nos dimos cuenta de su presencia por el mal olor. Su infección en la piel era muy grave, tenía sarna y sus orejas sangraban”, dijo Alokparna Sengupta, subdirectora de la HSI.

Cuando los encargados del lugar se percataron del animal, a la que posteriormente llamaron Fairy, corrieron a ayudarla: le acercaron comida y agua, pero ella se asustó al recibir tal atención y escapó.

Afortunadamente, al día siguiente Fairy regresó y sus rescatistas evitaron que volviera a escapar. De manera inmediata la llevaron al veterinario, en donde se determinó que la enfermedad de su piel era extremadamente grave.

“Cuando fui a buscarla para llevarla al médico, su piel estaba terrible. Sin embargo, ella es un ángel y nunca se quejó. Supongo que el destino la llevó al lugar correcto y ella lo sabía”, mencionó Sengupta.

La pobre perrita recibió tratamiento para su sarna de manera urgente y, a pesar de no haber tenido cuidado alguno durante mucho tiempo, no tenía ningún otro problema de salud. Su recuperación fue muy dolorosa, pero ella siempre mantuvo una actitud agradable con todas las personas que la cuidaban.

“Ha sido extremadamente paciente y amistosa. Desde el segundo día en la perrera confió en los rescatistas y accedió a bañarse tranquilamente cada semana”, señaló Sengupta.

Después de seis meses, Fairy por fin logró recuperarse y con su carisma conquistó a muchas personas dispuestas a darle el amoroso hogar que jamás tuvo. Actualmente, vive con su nueva familia y ha aprendido que, sin importar cuán doloroso sea el pasado, siempre hay una luz en el camino que nos guía hasta el lugar correcto.

¡Comparte esta emotiva historia con todos tus amigos y cuida de los más necesitados!

¿Te gustó?

Deja tu comentario

Te recomendamos

¿Te gustó el vídeo?
¡COMPÁRTELO!