Perrita inclina su cabeza mientras espera a su abuelo con cáncer pensando que volvería pronto

En la actualidad, los animales no humanos participan ampliamente de la dinámica cotidiana de las familias. Aquellos con los que tenemos un mayor grado de integración y vinculación son los llamados animales de compañía, principalmente perros y gatos.

Leia es una perrita pastor alemán que ha desarrollado una relación muy estrecha y especial con el padre de su cuidadora, Katie Snyder, quien tuvo que dejarla por un corto tiempo al cuidado de sus padres, sin sospechar lo cercana a la pareja que se volvería la hermosa peludita.

Leia enconcontró un abuelo muy cariñoso para compartir su amor

“Leia no es el típico perro mimoso. Ella es muy independiente y relajada. Leia ama a todos sus humanos a su manera. Ya sea acostada cerca de ti durante la noche de cine o sentada afuera de la puerta del baño esperando que termines”, dijo Snyder.

Sin embargo, Snyder pudo darse cuenta de lo mucho que la canina quería a su padre, una vez que éste tuviera que ser llevado de emergencia a un hospital tras sufrir complicaciones de salud, con efectos secundarios del cáncer y en plena celebración del 40 aniversario de su matrimonio. Al no verlo regresar, la perrita supo que algo andaba mal.

Pero adicionalmente y producto de las restricciones impuestas por la pandemia del nuevo brote de coronavirus, su esposa también tuvo que permanecer en casa sin saber de su esposo. Pero no era la única preocupada. Sin importar cuánto pudiera tardar, Leia lo esperó de pie frente a la puerta de entrada de su vivienda hasta que regresara.

Los gestos de tristeza parecían indicar que el animalito sabía muy bien lo que estaba sucediendo, por eso se encontraba así de decaída. Al observarla en tal estado de desolación, la madre de Katie le tomó una foto y se la envió inmediatamente a su hija.

“Cuando me envió esa foto rompí a llorar. Me mató absolutamente. Pude sentir cuánto amaba y extrañaba Leia a mi papá. Cuando se trata de lealtad, ella es la verdadera definición de un perro. Él es su humano ahora. Mi mamá se ha acostumbrado a que otra mujer lo bese en la mejilla”, comentó Snyder, al entender lo cariñosa que puede ser su perrita.

Por supuesto, cuando el padre de Katie finalmente fue dado de alta del hospital y regresó a la casa, los ojos de Leia se iluminaron de felicidad pues al fin volvían a estar juntos de nuevo como tanto lo había anhelado.

La interacción entre estos dos amigos, abuelo y nieto o como queramos llamarles es una muestra más de que nuestros animalitos de compañía, nos conocen, nos aman, nos anehelan y se preocupan por nosotros. ¿Cómo no corresponder a tanto amor? No podemos más que agradecer la inestimable aportación social que estos hermosos y nobles seres suponen para nuestras vidas.

Vamos a agradecer a aquellos que salvan las vidas de perros, gatos y otros animales, porque puede ser que le estén salvando la vida a aquel niño, adulto o anciano que eventualmente los adopten y conviertan a estos animalitos en el centro de sus propias vidas. Comparte este reencuentro maravilloso.

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