Perrita adolorida aparece en el porche de una casa suplicando ayuda y se niega a marcharse

Algunos animales en condición de calle vagan durante años antes de encontrar un cambio para esa dura condición de vida y esto lo ha vivido una perrita. En ocasiones los sin hogar corren con la suerte de ser rescatados, mientras que otros tristemente terminan sus días sin conocer nunca el amor.

Una perrita quejándose de dolor apareció en el porche de una familia rogando por ayuda
Perrita

En Texas, Estados Unidos, una familia se sorprendió al ser elegida como el “puerto seguro” de una peluda en su etapa final. La criaturita agotada de tanto sufrimiento se echó en la entrada de su casa para conseguir un poco de paz, por fortuna estos buenos samaritanos la recogieron y decidieron llamar a un refugio para que los ayudase. 

El grupo de rescate This Is Houston llegó a la casa para prestar apoyo. La perrita estaba muy débil y la familia había intentado alimentarla y darle agua pero parecía además algo desconfiada.

En poco tiempo ella notó que sólo querían ayudarla y la perrita decidió cooperar.

En algún punto la peluda bautizada como Lila comenzó a manifestar su felicidad al saber que al fin alguien iba a ayudarla. Quizás nunca antes en su vida había recibido una atención de este tipo. 

“Cuando llegué por primera vez estaba un poco nerviosa, pero una vez que la dejé olerme, me dejó acariciarla e inmediatamente comenzó a lamerme la cara. Ella no caminaba con correa, así que la recogí, la subí a mi auto y nos dirigimos a casa», explicó la rescatista,  Kourtney Crenshaw.

Kourtney atendió el caso después de que la familia compartiera la situación en un grupo de Facebook y que se sumara la ayuda de la organización. Esta animalista independiente quedó conmovida al descubrir que la perrita estaba de algún modo esperando por ayuda.

«Debió estar lista para ser rescatada, porque aunque estaba asustada, fue muy fácil ganarse su confianza y ponerla a salvo”, dijo la mujer.

El primer veterinario que atendió a esta peluda, determinó que Lila era un en realidad un  pastor australiano de 5 o 6 meses. Ese dato sorprendió a todos, pues nadie imaginada que fuese tan joven y los conmovió aún más saber que había sufrido tanto a su corta edad.

La perrita padecía de sarna demodex, la cual le había provocado pérdida del cabello e irritación en su piel. Los especialistas indicaron antibióticos y baños medicinales para tratar la enfermedad cutánea y recuperar su pelaje.

Después de semanas de tratamiento, Lila había comenzado a mejorar.

Esta perrita tiene un largo camino por delante, antes de recuperarse totalmente de su afección. Ahora vive en un hogar temporal en el que recibe muchas atenciones.

“Le encantan los rasguños en la espalda y los masajes en el vientre, pero más que nada le encanta la comida”, dijo Kourtney. 

Aunque su piel aún no sana, su corazón está mucho mejor.

Kourtney Crenshaw, quien fue la primera rescatista en atender este caso, continúa con el seguimiento de la recuperación de la perrita. Su aspiración es que la canina se recupere completamente para que comience una vida nueva en un hogar definitivo.

«Una vez que se sienta mejor y esté un poco más saludable, será puesta en adopción», explicó Kourtney.

Los primeros meses de vida de Lila no fueron para nada sencillos, pero ahora tiene la posibilidad de vivir otra historia. Aunque su recuperación no se ha completado, esperemos pronto esté lista para que una familia amorosa decida llevarla a casa.

Por los momentos, sabemos que su decisión de acostarse en la entrada de esa casa ¡sin duda, fue la mejor! Quizás nadie la hubiese recibido tan bien como estas personas que incluso buscaron ayuda para ella.

Esta conmovedora historia tuvo un final feliz, gracias a la acción de buenos samaritanos. Por eso, debería motivar a otros a salvar a los más animales necesitados.