Perrita perdida recorre desesperada 6 km hasta llegar a su antigua casa donde vivió un año antes

Para una perrita, perderse de sus dueños, es algo que su corazón no puede soportar. Todo tipo de sentimientos y pensamientos tienen que cruzarse por su cabecita. Y la situación es más desgarradora aún cuando su pasado ha estado marcado por el abandono y la desolación, ya que los peores temores se apoderan de ella sin control.

Es el drama por el que atravesó una perrita rescatada llamada Treze

perrita

Se trata de una peludita mestiza de 13 kilos, que después de haber sido cruelmente abandonada en el Centro Zoosanitario de Málaga, España, cuando solo era una cachorrita, llegó a la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga.

Tuvo la mala fortuna de vivir los peores tratos durante toda su vida, al punto que al momento de ser adoptada, todavía arrastraba demasiados miedos a las personas y a los ruidos fuertes. Pero Paula Gea Arjona, y su pareja Javier Lifona, se enamoraron de ella al instante, y después de esforzarse mucho para ganarse su confianza y su amor, finalmente se la llevaron para darle un hogar para siempre.

No imaginaron que esa felicidad de ser la perrita más consentida y mimada en su casa, se borraría de un plumazo y pasarían los días más angustiantes de su vida.

Resulta que en un día en que hacía mucho viento, el estruendo de varios portazos hicieron que Treze se asustara y saliera despavorida de su hogar, que era una casa temporal de la pareja, ya que estaban a la espera de mudarse a su casa definitiva. Era lógico por eso que Treze no estuviera familiarizada con esa zona, donde permaneció solo una semana antes de perderse.

Paula y Javier, de inmediato hicieron de todo para encontrar a su amada perrita rescatada, pero nada parecía dar resultado. Fueron días de verdadera desesperación para la pareja.

Por supuesto que acudieron a las redes sociales, y enseguida la foto de Treze estaba por toda Málaga, gracias a la difusión de varios refugios locales y de la Sociedad Protectora, donde la adoptaron.

Julia Cobaleda, coordinadora de rescates de la Protectora de Animales, quien dirigió las labores de búsqueda, relató que se llevaron a cabo muchas horas de guardias en sitios donde se le había visto y llegaron a estar a punto de atraparla, pero parecía misión imposible porque Treze estaba terriblemente asustada.

«Estábamos desolados, ya no podía con mi alma, no paraba de llorar y me temía que la policía me dijera que la habían encontrado muerta, casi habíamos perdido la esperanza de encontrarla», confiesa Paula.

Después de varios días sin éxito alguno, la astuta perrita decidió seguir su olfato y se encaminó hacia un punto que conocía bien: el parque de la laguna de Teatinos, a unos 6 km de distancia, por donde solía pasear con Paula, cerca de su antiguo hogar.

Al parecer, por las desconcertantes coincidencias de la vida, la pareja se estaba mudando de nuevo a un piso cerca de la zona donde vivían antiguamente y que su perrita conocía perfectamente. La mujer que les iba a alquilar el piso sabía de la pérdida de Treze, y fue ella quien la vio deambulando por el parque y dio aviso de inmediato a la pareja.

«Fuimos corriendo a Teatinos y empecé a gritar su nombre. En mitad del parque escuché un arbusto y Treze salió aullando, ladrando, dando alaridos y saltando de alegría… Yo no sabía si gritar o llorar,  fue muy intenso», agregó la joven, absolutamente conmocionada.

Fue así como de la manera menos pensada, ocurrió un increíble milagro de Navidad anticipado.

El esperado reencuentro de Paula, Javier y Treze quedó recogido en un emocionante video con el que es difícil no llorar:

Y es que es entendible una reacción así, ya que Paula tiene una gran historia que contar. Al respecto, señala:

«Perdí a mi padre hace un año de cáncer y Treze ha sido uno de mis principales apoyos; era como si me quitaran a un hijo, lo más intenso y duro que he vivido en mi vida. A ello, se une el hecho de que había sufrido los peores tratos antes de que yo la adoptara. Tenemos un vínculo especial, muy fuerte, y sabía que si escuchaba mi voz iba a venir».

Ella ahora sólo quiere agradecer a tanta gente maravillosa que se unió a su causa, «de madrugada, pasando frío y hambre; de personas que me paran por la calle y se alegran por nosotros, no me esperaba tanta colaboración desinteresada».

¡Qué hermosa e increíble historia con el mejor final feliz! Nos alegra enormemente que Treze haya vuelto a los brazos de quienes la aman de verdad para seguir reescribiendo su historia juntos.

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