Perrita se aferra a su rescatista con todas sus fuerzas, no olvida su duro pasado en las calles

Reba es una linda perrita que hacía vida en las calles. No se sabe cómo llegó allí, pero lo que sí es seguro es que cada vez le quedaban menos fuerzas para vivir. Su única fuente de alimento era la basura que encontraba en las avenidas y alguna que otra cosa que los vecinos del lugar le daban. Su situación llegó a ser tan alarmante que se le podía ver en los huesos.

La rescataron en invierno, la pobre tenía mucho frío.

Kris Lenker y su esposo se encontraban pasando por allí cuando vieron a Reba. Lo primero que pensaron era que se trataba de un ciervo en apuros. Detuvieron el auto y buscaron a aquella criatura que tanto necesitaba de ayuda.

La perrita fue hallada en las afueras de Cookeville en Tennessee.

No fue tarea sencilla. Reba había tenido muy malas experiencias y se sentía verdaderamente aterrada cada vez que un humano se acercaba a ella. Kris logró divisarla un par de veces pero la pobre no hacía más que esconderse.

“A pesar de que estaba nerviosa creo que confiaba en mí. Sentí como si nos hubiéramos reunido por una razón”.

Kris siempre ha amado a los animales así que supo que no debería rendirse. Después unos minutos encontró a la perrita acurrucada detrás de una cerca. Le habló de la manera más dulce posible y la hermosa perrita pareció comprender que ahora se encontraba a saldo. No solía confiar en nadie pero de alguna manera parecía entender que era el comienzo de una nueva vida.

“Simplemente la acaricié y le dije que todo estaría bien. Después de eso se alivió y se derrumbó en mi regazo”.

La llevaron en el auto y desde ese instante Reba y Kris son inseparables. Camino a casa, esta linda peludita jamás dejó de abrazarla. Estaba agradeciendo a sus salvadores. Realmente se encontraba agotada después de pasar tantos peligros y penurias en la calle.

“Puso sus patas delanteras alrededor de mi cuello”.

La familia Lenker tiene otros perros en casa así que esta linda peluda ahora cuenta con una gran familia. Poco a poco ha ido aprendiendo cuáles son las normas del hogar y lo mejor de todo es que está comiendo y ha logrado subir de peso.

“Los masajes en su panza son sus favoritos. No duda en pedirlos. Rueda sobre su espalda y nos da pataditas para que no paremos”.

Es una gran alegría saber que el oscuro pasado de Reba ha quedado atrás, Ahora cuenta con el amor y el apoyo incondicional de su familia. Esta es la suerte que se merecen todos los perritos de la calle.

Comparte esta nota para dar a conocer el enorme cambio que dio la vida de Reba. Ahora es una perrita feliz a la que no le faltará nada.

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