Perrita separada de su madre yace en el suelo herida demasiado avergonzada para darse la vuelta

Cuando comprendamos que los perritos son seres sensibles que están en nuestra vida solo para dar amor y ser amados, el mundo cambiará. Lamentablemente, algunas personas no comprenden esta sencilla teoría y prefieren perjudicarlos de tal manera que solo dejan evidencia de lo desalmado que puede llegar a ser el hombre.

Por suerte, en este mundo donde el bien y el mal parecen estar en constante batalla, siempre aparece un angelito que termina por transformar la vida de los perritos más vulnerables.

La cachorrita tenía unas semanas de nacida.

Había sido separada de su madre y por si fuera poco, tras ser agredida por considerarla «tonta», fue dejada ahí solita, con las heridas a la vista. Cuando la hallaron su estado físico era lamentable, pero peores eran las heridas de su corazón. Se sentía tan avergonzada, que pensaba que merecía los malos tratos y ni siquiera quería darse la vuelta.

La pequeña perrita yacía en el suelo completamente desamparada y vulnerable, necesitaba de alguien para poder sobrevivir.

Sus rescatistas llamaron a la perrita Lora.

Afortunadamente, un ángel de la guarda apareció y la trasladó a una clínica veterinaria. Al no recibir atención médica a tiempo, sus heridas estaban llenas de gusanos que invadieron gran parte de su cuerpo.

El camino de recuperación de la pequeña Lora sería largo pero todos estaban dispuestos a ayudarla.

Le suministraron varios antibióticos y estabilizaron sus signos vitales.

Lo primero que hicieron fue afeitar el área de la herida para que la pudieran tratar adecuadamente, luego comenzaron a extraerle los gusanos y finalmente limpiaron toda la zona.

Debido a su delicado estado de salud Lora necesitaba un tratamiento costoso, por lo que necesitaba una madre adoptiva que velara por sus medicamentos.

A pesar de tener un diagnóstico poco alentador Lora nunca dejó de luchar.

Una mujer accedió no solo a pagar las facturas sino ofrecerle una casa segura y constantes visitas al veterinario para observar su evolución.

A los días de su rescate le realizaron rayos X, afortunadamente ninguna de sus patas, ni órganos internos estaban rotos, sin embargo, necesitaría mucha fisioterapia.

Lora es una pequeña guerrera que nos demuestra que todo es posible en manos de la persona correcta.

Todos estaban dispuestos seguir ayudando a la dulce Lora quien revelaba ser una gran guerrera.

Los desafíos seguían para la pequeña perrita, el veterinario pronto se dio cuenta que Lora es completamente ciega y sorda, también le diagnosticaron algunos problemas hepáticos, como si no fuera suficiente, tampoco tiene el sentido del olfato.

Sigue recuperándose se lado de quienes más ama.

Esta dulce perrita tiene muchos desafíos por delante, pero cuenta con el apoyo de un maravilloso equipo veterinario y una madre adoptiva que está dispuesta hacer todo lo posible para mejorar su calidad de vida.

No podemos negar que enfrenta una gran batalla, pero tiene a su lado todo el amor del mundo que sin duda marca la diferencia.

Muchos perritos callejeros necesitan un gesto de amor que cambie sus vidas. Anímate a hacer la diferencia y sálvale la vida a un peludito. Hagamos visible todo lo que padecen los más vulnerables, ¡seamos su voz y comparte esta historia!

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